miércoles, 24 de febrero de 2016

Me vas a echar de menos



Ahora
que al fin te fuiste me he dado cuenta de muchas cosas, por ejemplo; hacía
mucho que ya no estabas, aunque nos empeñásemos en fingir. También he
comprendido que tal vez dejé de quererte hace mucho, justo cuando dejamos de
ser nosotros, tal vez estaba enganchada al dolor que provocabas y no a ti, tal
vez a la rutina, tal vez me acostumbre a decir te quiero y ya ni si quiera lo sentía.
Y me he dado cuenta ahora, cuando ya no estás y ni si quiera me siento sola sin
ti, nos echo de menos, a los dos, a los de antes, a los que el para siempre se
les quedaba corto. Eso es, nos echo de menos juntos, los momentos, las risas,
los enfados, las tardes de domingo, los miércoles cualquiera que se convenían
en un sábado improvisado. Echo de menos quererte, como te quería al principio,
sin cadenas, sin peros, sin excusas, sin dudas, sin reproches. Pero todo cambia
si cambias tú, y cambiaste, tal vez fui yo que nunca te conocí, o nunca quise
ver esa parte de ti. Tal vez fue eso. No hay mas ciego que el que está
enamorado.
Sea
como sea, aquí estamos, al borde de una despedida, de la última despedida, de
un adiós que tal vez llega demasiado tarde, demasiado daño, ojala te hubieses
ido antes, justo antes de partirme en dos. Pero gracias a eso ahora no dueles,
has hecho tanto daño antes de irte que ahora solo queda paz, la paz de haber
puesto todo de mi parte, de saber que hice todo porque esto saliese bien, pero
a tu lado no hay finales felices. Hiciste tanto ruido antes de marcharte que
ahora adoro este silencio que has dejado, ojala sigas haciéndolo todo del revés,
así será todo más fácil.


No
vamos a negar que esta vez hemos perdido los dos, yo te eché de menos cuando
aún estabas conmigo, pero no dudes que pronto lo harás tú, cuando te des cuenta
que puede que te quieran mejor, más no se puede. Cuando nadie vea tu tristeza
incluso cuando ríes, cuando te des cuenta que todo lo que hice fue por verte sonreír,
cuando tengas dudas y no te entiendan, cuando nadie te escriba por las noches,
cuando te acuestes con otra pero te levantes solo. Entonces, entonces me
echarás de menos. Y entonces será tarde, muy tarde. Y a mí, al menos, me
quedará la tranquilidad de haberlo intentado, el recuerdo de que un día te
quise de verdad, la fuerza de cuando decidiste marchar,  a ti…no te quedará nada. Y cuando sea la
soledad quien se acueste en tu cama te acordarás de mí, y entonces entenderás
por qué ya no te quiero, porque no sabes cómo duele querer a alguien que ya no existe.
Tal vez ahora entiendas que si no quiero que vuelvas es por qué hace mucho que ya
te fuiste y el que se fue una vez…nunca vuelve del todo. Dile a tu yo de ayer
que le echo sigo echando de menos, y a ti lo único que me queda por decirte es
que ojala algún día te des cuenta de lo que tienes antes de perderlo y ojala tu
castigo sea echar de menos a quien te quiso de más.

lunes, 22 de febrero de 2016

Corazones rotos



Nunca
se me han dado bien los finales felices, los finales en general. Con lo fácil
que sería empezar algo sin miedo a perder, sin la certeza de tener fecha de
caducidad, sin guardar un adiós en el bolsillo. Tal vez no entiendas lo que
digo, tú nunca has tenido miedo a perder, siempre alejas de tu vida a la gente
antes de tener miedo. Sinceramente es un buen escudo para no sufrir… Pero de
verdad crees que vale la pena vivir sin dejar que la gente te toque el corazón?
Aún a riesgo de que te destrocen. Es cierto que nunca te sentirás tan abajo
como cuando te rompen por dentro pero… Tampoco nunca sabrás lo alto que puedes
llegar a volar. Todos tenemos un pequeño escudo que nos ayuda a ser fuertes,
pero tal vez el tuyo es demasiado grande y estás confundiendo fortaleza con
soledad, que si…que si estás solo nadie puede hacerte daño pero te lo estás
haciendo tu mismo, y no hay mayor enemigo que uno mismo. Te entiendo, yo
también he pensado eso de…no voy a volver a querer a nadie, por qué enamorarse
es algo parecido a poner tu vida en manos de otra persona y esperar que no la
rompa. Pero luego aparece alguien y vuelva a empezar. Pero parece que tu no,
que te encerraste en tu mundo sin ninguna intención de dejar entrar a alguien
en él. ¿Y sabes el problema? El problema es la gente que intenta quererte y no
la dejas, en el momento en que quieres tú te marchas, por miedo a que te hagan
daño,¿ no te das cuenta que si no conoces el dolor nunca vas a saber que es la
felicidad? Que si, que duele cuando algo se acaba, pero es peor quedarte con la
duda, con el quizá, con ni si quiera tener la tranquilidad de haberlo
intentado. Ese es tu problema, no sales a ganar por miedo a perder y..,¿ no te
das cuenta que así ya has perdido? Sabes… yo terminaré con el corazón roto en
mil pedazos, tú, tendrás el corazón intacto, pero estarás solo, sin nadie que
te quiera por qué nunca aprendiste que para ser feliz hay que sufrir primero,
que para encontrar a la persona hay que dejarse romper por otra gente. Quédate
con tu estúpida línea recta de sentimientos, que yo me subo a la montaña Rusa,
que tal vez, lloré mucho más que tú en esta vida, pero al menos; siento, me
equivoco, lloro, río, me vuelvo a equivocar. Al menos… estoy viva. y tú siempre
tendrás el corazón entero, pero nunca sabrás lo que es querer, ni que te
quieran. Vivirás solo por miedo a la soledad. Que te vaya bien, yo me marcho y
aunque me equivoque seguiré viva y prefiero eso a tener que vivir sin sentir
absolutamente nada.

miércoles, 17 de febrero de 2016

Te quise



¿Que si te quise? No
entiendo cómo eres capaz de dudarlo.
Pues claro que te quise, que te quiero, pero eso no quiere decir que no
tenga dignidad. Y hazme caso; cuando pierdes tu dignidad por estar con
alguien…Sal de ahí.
Cuando tienes que
querer por los dos, cuando te vas llorando a la cama casi todos los días,
cuando te sientes sola…Sal de ahí. Eso no es amor, y no lo va a ser nunca.
La diferencia entre
nosotros es que tú me quieres, pero yo me enamoré de ti y por ese motivo esto
no salió bien, para que algo funcione las dos partes tienen que pesar lo mismo,
sino el equilibrio se rompe, y todo el peso cae sobre la parte que más pesa,
que más quiere. Y es ahí donde empiezan los problemas. Lo que para ti fue un
entretenimiento, para mí fue una historia que ojala no tuviese fin. Y por eso
terminó, por que merezco a alguien que sepa valorar todo lo que hago, que sepa
entender que cuando no tengo ganas de nada…Tengo ganas de él, que cuando digo
que me voy es esperando un “quédate”. Cuando me callo es por qué no sé cómo
gritar todo lo que siento, cuando bajo la mirada es por qué está vez no estoy
enfadada, estoy decepcionada y ahí si…sal corriendo. Cuando haces algo y una
mujer se enfada, patalea y te grita…puedes arreglarlo, cuando se queda callada
y baja la mirada…La has cagado de verdad. Y tu nunca supiste entender la
diferencia. Nunca supiste ver que me estabas haciendo daño, y si lo viste…poco
te importó.
Así que no tengas la
poca vergüenza de dudar de si te quise, solo cuando quieres eres capaz de
tragarte el orgullo, de hacer lo que sea para que la otra persona esté bien. Al
final…si te das cuenta tengo yo muchos más motivos para dudar que tu. Tengo muchísimos
más motivos para poner punto y final, pasarte página y quemar el libro. Y aun
así…aquí estoy, intentando que entiendas que por mucho que quieras…es difícil
querer a alguien que tiene miedo de que le quieran. No se puede querer a
alguien que no sabe quererse a ni si quiera a si mismo… ¿Como coño ibas a
quererme a mí?  Qué tontería.

Y claro que te quise,
te quiero,
pero hay
cosas que simplemente no pueden salir bien, y tu y yo somos ese tipo de cosa,
tus miedos y los míos son incompatibles, tu forma de querer duele y el amor no
debería doler. Me has hecho demasiado daño para ni siquiera plantearme una
segunda parte de una historia que terminó hace mucho. Justo antes de empezar.


Y ¿sabes lo peor de todo? Que te sigo echando de menos, pero
una pequeña cicatriz a tiempo evita muchas heridas.

lunes, 15 de febrero de 2016

cuenta conmigo





Hay cosas que pasan, simplemente pasan, sin planearlas, sin pensarlas, sin tener ni la mas mínima idea de que esa cosa te puede cambiar la vida.  Y cuando digo cosa me refiero a persona, y si digo persona me refiero a ti, que llegaste sin previo aviso, sin decirme que ibas a instalarte en mi vida y te quedarías a vivir en ella, es más, que serías una gran parte de ella.

Si lo hubiese sabido, tal vez, me hubiese asustado, demasiadas cosas en común, demasiados peros, demasiada distancia entre dos puntos cardinales. Pero a veces, llega alguien, llegas tú, y me enseñas que vale la pena luchar por aquello que vale la pena tener, y  rompes todas las barreras, todos aquellos peros que nos puso el camino, y te quedas. Te quedas a pesar de todo, y ojala, ojala no te vayas nunca.

Llegaste en el mejor momento, y lo mas importante; has estado en los peores, en todas aquellas veces que quise tirar la toalla, cuando ni yo misma encontraba ningún motivo para sonreír, y entonces tú. Siempre tú.

Tal vez es momento de decirte que te quiero se queda muy corto, demasiado, y que no sabes cómo siento todas las veces que, sin darme cuenta, nos hemos alejado. Tal vez lo importante es que siempre sabemos cómo volver. Aunque nunca nos fuimos del todo, tal vez lo de tomar distancia sirvió para darme cuenta que te necesitaba incluso más de lo que creía, cómo echaba de menos aquellas largas conversaciones, aquellos sueños compartidos, aquellas noches hasta las tantas hablando de todo, o de nada, ¿qué más da?

No puedo prometer que te haré feliz, porque no se me da bien, pero estaré contigo cuando estés triste, cuando tengas ganas de mandar todo a la mierda, cuando el mundo se te quede pequeño y la distancia sea demasiado grande. Por que cuando quieres, cuando quieres de verdad no hay excusas, no hay obstáculos, no hay barreras, y si las hay; Las saltamos. Y que le den por el culo al mundo.

Ya no sé si eres la causa de mis sonrisas o la consecuencia de ellas, pero sea como sea, no se me ocurre mejor casualidad que la nuestra y ojala todo el mundo encontrase en alguien aquello que encontré en ti en su momento, alguien a quien poder decirle para siempre sin miedo, sin dudas, sin falsas promesas. Y es jodido porque hasta un para siempre contigo… me parece poco tiempo.


jueves, 11 de febrero de 2016

Me odio cuando te quiero







Me odio cuando te quiero porque no tengo control sobre mí
misma. Me odio por no saber controlar las ganas de verte, de sentirte cerca, de
ser nosotros. Me odio por los celos, por las preguntas incomodas, por quererte
solo para mí. Y te odio cuando me quieres, cuando conviertes mis horas en
segundos, cuando me recuerdas que no quieres perderme, cuando nos perdemos
juntos y luego tenemos que volver a la realidad.
Nos odio cuando nos enfadamos, cuando dejamos que nuestro
orgullo se acueste en nuestra cama, cuando nos callamos lo que sentimos por
miedo a hacer daño y después lo soltamos todo en el peor momento. Por todas las
veces que me enfado sin ni siquiera tener un motivo, por todos los momentos que
no estamos a la altura, por eso de “si me quiere, seguro que me busca”    Y al final terminamos buscandonos en
caminos separados, sin saber que era mucho más fácil caminar juntos. Nos odio
cuando los dos queremos que el otro nos demuestre que no quiere perdernos sin
preocuparnos en demostrarlo nosotros. Me odio por pedir demasiado, por no tener
nunca suficiente, por pensar las cosas después de hacerlas, por enfadarme y
luego darme cuenta que era una tontería, por esperar demasiado de ti, de mí, de
nosotros.


Y te quiero cuando sabes ignorar mis enfados, cuando
prefieres no hacerme caso porque sabes que en 10 minutos correré a pedir
perdón, por enseñarme que hay momentos que es mejor perder el orgullo que
perderte, por saber cuándo darme espacio y cuando venir corriendo a buscarme,
por entender todas mis dudas, mis miedos, mis inseguridades. Te quiero por qué
aprendí a quererme cuando llegaste. Y por eso te odio, por qué tengo miedo de
dejar de hacerlo cuando decidas marcharte. Y por eso me odio, por construir mi
vida alrededor de la tuya, por qué cuando te vayas…ni si quiera yo me quedaré
conmigo. ¿ Cómo no voy a tener miedo?, cuando tu mundo no depende de ti..Tienes
un 100% de probabilidad  de perderlo
todo.

martes, 9 de febrero de 2016

Tal vez era necesario



A veces la vida te pone a prueba, a veces hay que tocar fondo
para saber apreciar lo que tienes. De nada vale eso de llorar cuando ya lo has
perdido todo..
Nunca he estado tan cerca de dar un portazo, de esos que
sabes que va a doler, de hecho te confieso que dibujé mi sonrisa lejos de la
tuya, estaba decidida...Pero no pude, no quise, no quiero un futuro donde
nuestros sueños viajen en diferentes trenes, no quiero tardes de cervezas ni
domingos de resaca si no estás conmigo para que pueda quejarme del dolor de
cabeza que tengo. Quiero tropezar y  caer
mil veces y que te rías en lugar de ayudarme a levantarme, quiero que me lleves
la contraria en todo lo que digo, que me digas que estoy loca, que te rías de
todas mis estupideces, que sigamos hablando de cosas sin sentido, que me
cuentes cómo te ha ido el día solo para poder quejarte de que estás cansado, de
que ha sido un día de mierda. Que sigas preguntándome nombres de canciones, que
pongas mi nombre en cada canción, que tengas una memoria de mierda y tenga que
repetirte las cosas mil veces. Que sigas siendo tú. El chico de la eterna
sonrisa, el que no se preocupa en odiar a nadie por qué está demasiado ocupado
queriendo a los que le quieren. El que nunca me entiende, pero siempre sabe
cómo hacerme reír. El que tiene miedo de que le quieran por qué una vez le
hicieron daño, el que te mira y sabes que está pensando, y sabes que no va a
ser algo bueno, que detrás de esa mirada hay una rayada de perdernos por el
mundo, de coger las maletas e irnos lejos, que importa si terminamos en el
norte, en el sud, perdidos en Madrid o en mitad de la nada sin saber cómo
volver a casa. Da igual, una historia más que contar.
Estuve a punto de irme, te lo prometo, llegué al punto de
querer dejar todo atrás, empezar de cero y construir un nuevo futuro. ¿Pero de
qué me vale si no estás?



Hemos estado tan cerca de perdernos que creo que por ese
motivo no vamos a marcharnos, por qué hemos tocado con la punta de los dedos lo
que era estar lejos y ninguno de los dos queremos eso.  Has llegado tarde a pedir perdón, es cierto, tal
vez el daño ya está hecho, tal vez debería marcharme, tal vez, pero nunca es
demasiado tarde para intentarlo una vez más. 
Tal vez has tenido que estar a punto de perderme para que yo me de
cuenta que te importo más de lo que yo misma creía, tal vez esto en lugar de
ser el final…es un nuevo comienzo. Quién sabe. Tal vez necesitábamos esto los
dos, tu para que te des cuenta que no quieres perderme y yo para darme cuenta
que , a pesar de todo, no quieres que me vaya.


Te lo he dicho mil veces, soy consciente que soy un saco de
defectos, se que tal vez tu vida sería más fácil sin mis rayadas, sin mis tonterías,
pero ojala siga complicándote la vida mucho más tiempo. Ojala me sigas sacando
de quicio, y me siga enfadando cada vez que no me haces caso, ojala sigas
metiendo la pata y sepas cómo pedir perdón o como hacerme reír para que se me
olvide, ojala todo sea como antes, dos balas perdidas hechas a medida, dos completos,
dos imbéciles. Dos...Ojala sigamos siendo dos.      Que si…Eres un desastre, pero ojala no me
faltes nunca.

jueves, 4 de febrero de 2016

Ahora ya que no estás



Ahora que ya no estás.
Ahora, justo ahora es cuando te echo de menos, cuando nos echo de menos, cuando me doy cuenta que en realidad si era amor lo que sentía. Que si...Que es tarde, que solo valoro las cosas cuando las pierdo, que soy imbécil, que debería haberte dicho antes todo esto.
Que si, tenías razón; me arrepiento de marcharme, pero no mereces que vuelva.
Tal vez me fui por qué estabas destrozando todos mis esquemas, por qué sentía más de lo que yo misma creía, porque siempre he sido una persona libre y sinceramente me pregunto si no estaré confundiendo la soledad y la libertad.
Ahora ya no importa, ojala te quieran bien y te den todo lo que mereces, todo lo que no supe darte, ojala no tengan ni la más mínima duda, ojala seas todo lo feliz que fuimos al principio, justo antes de enamorarnos. Si te soy sincera te quería mucho más cuando te quería menos, al menos…mucho mejor. Después empezaron los celos, las etiquetas, los reproches, las explicaciones. Al final será verdad eso de que enamorarse es el primer paso para empezar a olvidar.
Y no sabes como me gustaría retroceder en el tiempo, justo cuando no éramos nada y nos lo dimos todo.
Pero tú necesitabas más y yo no supe dártelo. Es así de simple.
Alguien que sabe lo mucho que te quiere cuando ya te ha perdido no te merece, y esta vez soy yo quien no merece segundas oportunidades.
Ojala seas feliz, y ojala algún día tenga el valor de decirte que me equivoqué, que tuve miedo a que todo terminara, que fui cobarde, que te quise de verdad, aunque nunca supe como demostrártelo.
Ojala algún día podamos volver a querernos menos, y querernos un poco mejor.
https://www.youtube.com/watch?v=n2fQndr3doQ

miércoles, 27 de enero de 2016

Contigo, pero no tuya



Aquí tienes todo lo que me diste; Puedes quedártelo. Empieza
por tu recuerdo que es lo que más duele. Puedes quedarte todas las veces que no
confiaste en mi, todos tus celos, tus historias sin sentido y tus estúpidas cadenas.
Devuélveme mi libertad y todo lo que perdí por estar a tu
lado, devuélveme todos los momentos que no pude vivir por tus enfados, tus tonterías.
Devuélveme el orgullo que perdí cada vez que pedí perdón aun
sin tener la culpa, por todas las veces que dije lo siento cuando ni si quiera
tenias razón. Al final dejé de ser yo por querer ser nosotros, pero no se puede
amar con miedo, con condiciones, y sobre todo…No se puede amar con cadenas. Te
lo dije…Mi vida es mía, hago lo que quiero y cuando quiero, y si no hago algo
es porque no quiero, no porque alguien tenga el poder de prohibírmelo. ¿Entiendes
la diferencia? No necesito que me digas que no te falle, soy mayorcita para
saber que si cago te pierdo, y no quería eso. Pero te empeñaste en desconfiar,
en prohibir, en hacer todo siempre al revés. Y así no se puede.
Entiendo que en el pasado te han jodido, que confiaste y te
fallaron, pero los dos veníamos con el corazón roto, y aún así yo decidí
confiar aún sabiendo que podría volver a pasarlo mal. Pero tú no, decidiste
encerrarte en tu mundo, en tus celos, en el miedo de perderme, y me perdiste
por eso, por intentar que nos unieran cadenas, yo siempre he sido de que nos
unan sentimientos, que te prometo que son mucho más fuertes que tus estúpidos lazos.
Debiste entender que amar, para mí, es ser libre y aún así
querer ir a dormir a la misma cama todas las noches, pero decidiste amar con
normas, con condiciones, y no, no quiero ser presa de una promesa. No quiero
estar encerrada, que yo no te quiero para mi, que te quiero conmigo. Que me
quiero libre, y te quiero libre conmigo. Quiero que tengas el poder de decidir
con quién quieres estar en cada momento, quiero salir un sábado por la noche
sin que la consecuencia sea una discusión, quiero que seamos independientes
pero tengamos la necesidad de estar juntos, no la obligación.


Quiero volver a ser mía, volver a ser libre, volver a volar
alto, y si quieres; Me acompañas, pero no me pides que me quede en tierra
porque tu tengas miedo a las alturas. Si quieres te doy la mano y vuelas
conmigo, pero nunca vuelvas a intentar cortarme las alas. Nunca.

domingo, 24 de enero de 2016

empezar a olvidarte



Estoy justo en ese momento que tienes que decidir si empezar
a olvidar o intentarlo por última vez. Estoy demasiado al límite, o doy media
vuelta o doy un paso más aunque sepa que hay un precipicio justo delante de mí.
Te prometo que saltaría si estoy segura que me esperas bajo, pero ya no estoy
segura de nada que tenga que ver contigo.
Tal vez es mejor así, dar media vuelta y seguir caminando, lo
único que tengo claro es que esta vez no me voy a quedar quieta, o te quiero para
siempre o te olvido de una vez, lo de quererte a medias no funciona. Esto de ni
contigo ni sin mi me ha jodido demasiado y no voy a permitir que te quedes otra
vez en las puertas del olvido, justo en ese punto donde no sales pero tampoco
dejas que entre nadie, nunca más, si quieres vete, pero cierra puerta al salir,
no te quedes en mitad de un quizás porque dueles.
Es curioso cuando te quedas justo ahí, cuando no te vas pero
tampoco te quedas, han sido demasiados meses pero ya no puedo seguir jugando a
este juego sabiendo que me hace daño.  Vete de una vez, que ya no importa, hemos
llegado al punto ese de no retorno donde dueles más si estás que si te vas, así
que vete. Y no vuelvas, no vengas con estúpidas promesas ni con un te he echado
de menos que ni si quiera sientes.
Sigo sin entender cómo puedes hacerle daño a una persona que
te quiere, y a la que se supone que quieres, no lo entiendo. Sé que la mitad de
las veces la cagas sin ni siquiera darte cuenta, pero…Esto me supera. Creo que
he entendido que estamos mal si estamos separados y peor si estamos juntos.
Así que es mejor poner punto y final de una vez por todas y
empezar a olvidar aquello que no sabemos tener, tal vez sería más fácil si no
nos quisiéramos, el problema es que querernos no es suficiente, ya no hay
confianza, ya se termina la ilusión y por eso es mejor marcharnos ahora, antes de
empezar con eso de te odio pero te quise.
No va a ser fácil olvidar a quien te regaló sus mejores
sonrisas, quien te enseñó que lo bonito de los viajes era la compañía y no el
destino, quien supo quererte incluso cuando tú dejaste de hacerlo. Pero hace
demasiado que las cosas no son así, al final ya no sé quien se los dos se
sentía más solo cuando estábamos juntos. Y qué triste ver como todo se va a la
mierda y ninguno de los dos queremos aceptarlo, maldita manía de querernos mal.
Es momento de tomar distancia, de ver las cosas con más calma
y decidir si vale la pena seguir con algo que quieres pero te está haciendo
daño. Es momento de las dudas, del quizá, del que pasará después, del miedo de
volver a fracasar, de si te echaré de menos, de volver a empezar.


Al menos algo estás haciendo bien, estás consiguiendo que
pierda la poca ilusión que me queda así que…Ojala sigas haciéndome daño; así
será mucho más fácil olvidarte.

domingo, 17 de enero de 2016

Cuando todo acaba



Cómo cuesta despedirse sabiendo que huele a punto y final. Era mucho
más fácil cuando nos quedábamos a vivir en puntos suspensivos, pero ya es tarde
para eso. Hace mucho que dejaste de ser el chico del que me enamoré, y yo ya no
tengo ni fuerza ni ganas para seguir negando que esto esté roto. No me culpes
por marcharme, hace mucho tiempo que estamos lejos, y te prometo que no hay
nada más triste que sentirme sola aún estando contigo. Y por eso me voy, porque
ya no merece la pena luchar por algo, por alguien que simplemente ya no es quién
era. Te he echado tanto de menos estos últimos meses, hemos cambiado los
domingos de resaca por jugar a ver quien destroza a quien. Y has ganado, joder,
Es tan triste tener que echar de menos a alguien que aún no se ha ido. Por eso
me voy en este justo momento, para no terminar peor, porque prefiero salir con
cicatrices a quedarme esperando a que todo se termine de romper. Ya no tiene
sentido seguir en un lugar que sientes que no es el tuyo, y cómo duele pensar
que hace apenas unos meses te podía llamar hogar. Pero las cosas cambian y las
personas también. Tal vez debería detenerme antes de salir y dar un portazo
pero cuando pierdes la ilusión, ya no queda nada. Y hace mucho que la perdí.
Tal vez tu culpa, tal vez ha sido mía, ya no vale la pena buscar culpables, ya
no importa de quien sea el error las consecuencias son por partida doble. Y
ojala te acuerdes de mi cuando alguien te haga llorar y entiendas que yo solo
quise hacerte reír pero ya no podía más. Tal vez cuando te hagan daño entiendas
porque soy yo la que se va si te sigo queriendo, tal vez por eso no me
entiendes, porque no sabes lo que jode que sea la misma persona la que es capaz
de hacerte sentir bien y hacer que te sientas una mierda. Por eso no me
entiendes, no comprendes que una parte de mí se quiere quedar y otra está
demasiado harta de vivir en una película donde ya está escrito el final y
parece que los únicos que no lo sabemos somos los actores. Estoy harta, harta
de tener que entenderte cuando ni tú mismo sabes por qué haces las cosas, harta
de tener que ser la que tiene que ponerse en tu lugar, ¿has intentado ponerte
en el mío? has pensado lo que duele estar viendo como la persona que quieres ya
no es la persona que tienes al lado? No sé en qué momento has cambiado y ahora
mismo tampoco me importa, pero no pretendas que siga igual si tú no eres el
mismo. Espero que no tengas que arrepentirte de todo esto, ojala te vaya bien ,
ojala no me eches de menos, y si lo haces...recuerda que fui yo quien se fue
pero fuiste tú quien no me dio motivos para quedarme. Me voy porque te quiero,
porque no puedo soportar tener que echarte de menos cuando estamos juntos, me
voy porque ya no eres tú, porque cada vez soy menos yo, y sobre todo, porque ya
no existe un nosotros. Punto y final. Que te quise a morir y me muero.

martes, 12 de enero de 2016

Por si vuelves



He dejado la puerta abierta, por si vuelves, por si te
equivocas de estación y vuelves a despertar a mi lado. He dejado todos los
besos que no nos dio tiempo a darnos encima de la mesa, por si en algún momento
los echas de menos. He guardado los reproches en aquel viejo cajón donde
escondía cartas de cuando era niña, tal vez así se queden en el pasado. He
dejado el miedo debajo de la cama, junto a los fantasmas que me visitan por las
noches.
Por aquí todo sigue igual desde que te fuiste, pero no ha
dejado de llover desde entonces, sigo durmiendo abrazada al vacío que dejaste,
y no sabes cómo duele.
Parece que te voy superando, por el día es todo mucho más
fácil, he vuelto a sonreír de hecho nunca debí dejar de hacerlo, pero luego
llega la noche y otra vez un paso atrás.
Sigo durmiendo en el lado derecho de la cama, por si vuelves,
 me da demasiado miedo dormir en el
centro y sentir vacío por ambos lados, así que me quedo en una esquina, entre
tu soledad y la mía, a ver cuál de las dos es capaz de comerse el orgullo.
Esta vez no voy a ser yo quien corra detrás de tu recuerdo, si
tuviste valor para marcharte deberías tenerlo también para aceptar que fue un
error, que te has dado cuenta que lo de dormir de cama en cama es divertido,
pero no se le puede llamar hogar.
Fuiste tú quien destruyó todos nuestros futuros, no pretendas
que me quede a vivir en el pasado. Sé que no estás bien, aunque te empeñes en
hacerte el fuerte, pero ¿Qué quieres? También yo tuve que sacar fuerzas de
donde no tenía y sonreír cuando alguien me recordaba tu nombre, también tuve
que aprender a vivir sin ti, sin tu forma de hacer todo al revés, también tuve
que empezar de cero, la diferencia es que tú te lo has buscado y yo simplemente
tuve que aceptarlo. Ahora estás solo y es normal, nunca estarás bien si no
sabes cómo quedarte, si cuando mejor estás huyes por miedo a que te hagan daño.
Te dije…te dije que nunca te haría daño y lo cumplí, fuiste tú quien te lo
hiciste. Quien me lo hizo.
No me culpes ahora si me ves sonreír, si te preguntas que hubiese
pasado si tu hubieses quedado, déjalo, ya nunca lo vamos a saber.

He cerrado la puerta con llave…por si vuelves. Por qué
hacerme daño una vez… fue tu culpa, pero si me dueles dos veces, es culpa mía.
Y no quiero. Esta vez no.
Ojala vuelvas, y ojala sea tarde y te des cuenta que las
cosas o se quieren en su momento o corres el riesgo de perderlas. Y a mí me
perdiste el día que te fuiste. Ni se te ocurra volver por aquí, nunca.


Aunque te eche de menos

domingo, 10 de enero de 2016

Por miedo a perderte






Te fuiste buscando un lugar mejor y no te culpo, a nadie la gusta
vivir en una montaña rusa de sentimientos, te fuiste buscando alguien con quien
poder compartir, alguien sin miedo, sin dudas, sin rayadas de cabeza. Tienes
razón, no es fácil estar al lado de una persona inestable, que tal vez te quise
mal...pero no sabes cuánto. Pero tal vez debiste quedarte y aprender a
querernos juntos. Ahora ya da igual, parece que otra te hace sonreír. Me
pregunto si también le harás cosquillas hasta que se enfade, si también le
cantarás aquella canción que era tan nuestra. Me pregunto si ya ha descubierto
que no te gusta ir al cine, si ya le has contado aquella historia que siempre
cuentas de cuando eras pequeño, si ya sabe que cuando estás triste escribes
aunque no tenga sentido. Esta vez no te culpo, fui yo quien no supo decirte que
te quedases, y es demasiado egoísta decirte que vuelvas, no supe cuidarte, debo
dejar que lo haga otra. Maldita mi estúpida manía de llegar tarde. Los dos
sabemos que no fue una cuestión de quererse, te quise, te quiero, eso lo
sabemos, pero tuve miedo, miedo de perder y acabé perdiendo. No era fácil
apostar todo a una carta, sé que era momento de olvidar las dudas y empezar un
para siempre contigo, pero para siempre es mucho tiempo, no pude prometerte
nada que no estuviera segura de cumplir y aquí me ves, volviendo a escribir una
historia que ni siquiera comenzó. Y creo que eso es lo que más duele. Al final
es más sencillo de lo que parece, tuve miedo a ser feliz, miedo a que todo
terminase después y perderte, eras todo para mí y no me podía permitir perderlo
todo. Y por eso te perdí, suena tan estúpido... A veces pienso que si te hubiese
querido un poco menos esto habría funcionado, pero el miedo me paralizó, no
pude arriesgar a todo o nada, sabiendo que todo eras tú, y que si todo
terminaba...Solo quedaría la nada. Y solo quedó eso. Silencio. Tal vez debería
pedirte que volvieses, pero volverías, y no quiero. Sería demasiado egoísta
pretender que vuelvas, tal vez a la próxima aprenda a quedarme sin peros, sin
miedos, sin tener pánico a comprometerme, a las etiquetas, a los para siempre.
Al final confundí libertad con soledad. Y duele. Pero ojala seas feliz, ojala
te den todo lo que te mereces, todo lo que no pude darte, por miedo, por dudas.
Por imbécil.

jueves, 7 de enero de 2016

El próximo capítulo



Empezaré
por el final, te echo de menos. Sí, aún te sigo echando de menos y pensando de
más, aún tu fantasma se acuesta en mi cama. Tal vez eso de echarte de menos se
ha convertido en una rutina, siempre fuiste una buena escusa para estar triste,
al final ya no sé si te me sobras o te necesito, ya no tengo claro si quiero
que vuelvas o simplemente quiero que te quedes a vivir en el recuerdo, para
poder visitarte por las noches.
No
pretendo que me entiendas, aún no he logrado hacerlo yo, tal vez necesito los
momentos a tu lado y no a ti, tal vez domingos de resaca donde quedarse a vivir
en la cama era la mejor de las opciones, Tal vez solo me echo de menos a mi, a
quien era cuando aún era yo, cuando todavía no me había convertido en una
sombra tuya, en una marioneta, en todo aquello que tu quisiste. Al final no
sirvió de mucho, incluso teniendo todo lo que querías te marchaste, tal vez por
eso, por miedo a querer de verdad, siempre fuiste de salir corriendo, de dormir
cada noche en una cama, de no decir te quiero por miedo a sentirlo. Y al final
nos pasó, no sabemos cómo pero terminamos haciendo todo aquello que nunca haríamos.
Yo también prometí que no me enamoraría de ti, pero joder, al final fue
inevitable, y yo también tuve miedo….Pero no huí, esa fue la diferencia, yo
decidí quedarme a ver que pasaba, aun sabiendo que iba directamente contra un
precipicio. Pero lo intenté, y fallé.
Ya
me da igual el motivo de tu despedida, me da igual el miedo que tenías, me
dejaste sola, en el peor momento, cuando todo mi alrededor estaba construido a
tu medida, te fuiste en el momento justo de quedarte para siempre, justo cuando
tienes que apostar todo a una misma carta aun sabiendo que vas a perder.
Te
perdí y me perdí y por eso duele tanto, pero la culpa es mía, por dejar de ser
yo para que tú fueras más tú. Nunca, te prometo que nunca volveré a caer en el
mismo error,  ahora soy yo quien no me
encuentro, soy yo quien está perdida, quien no sabe donde empieza tu recuerdo y
termina mi memoria. Fui tan tú, que ahora todo mi pasado lleva tu sonrisa, es
imposible viajar a él sin nombrarte, y no sabes lo que me arrepiento de
escribir tu nombre en todos los capítulos de mi libro. Ahora es imposible
volver a leer. Por eso tengo que cambiar de página, de libro, de biblioteca,
Para no volver a ver tu ruina entre mi pasado.


Estoy
volviendo a escribir, el libro aún está en blanco, pero no te preocupes, esta
vez tengo claro quién va a ser el protagonista. Y soy yo. Y si, seguramente
vendrán otros personajes secundarios pero mientras yo sea la protagonista..No
habrá motivos para quemar el libro. Al menos he aprendido que para que una
relación salga bien hacen falta dos personas libres, y no unas cadenas que nos
aten.  Y en el próximo capítulo: Ojala me
quieras libre. Si no, ni lo intentes.  Ya
he sido presa de un amor y te prometo que nunca más

viernes, 1 de enero de 2016

Feliz daño nuevo



Esta historia empezó hace mucho, pero toca leer un solo capitulo de 365 páginas llenas de despedidas, de lágrimas, de habitaciones de hotel, de derrotas, de ganas de tirar la toalla, de amigos ausentes, de amores pasado, de recuerdos presentes.

De experiencias, de fuerza, de los de siempre, los que nunca se fueron. De noches y noches sin dormir, de aquella vez que te dije te quiero y sonreíste, de todas las veces que me he enamoré cuando te miré a los ojos. De todas las veces que te odié cuando me hiciste daño. De todos los amigos que se fueron y los que llegaron nuevos.

A sido un año lleno de tantas cosas que no se pueden escribir en un papel, de tantos recuerdos, tantas despedidas a deshora, tantos malos y buenos ratos, pero lo importante es que aquí seguimos, pese a todo, con alguna que otra arruga en el alma y algún que otro arañazo en el corazón, pero seguimos, y seguiremos hasta que nos fallen las fuerzas, y entonces lo volveremos a intentar por última vez. Porque el paso del tiempo es eso, vivir, y para vivir hay que saber que algunas veces se gana y otras se aprende.

No se me da muy bien hacer un balance del año, soy más de vivir el día a día, pero en estas fechas es costumbre recordar, pensar, echar de menos…Beber de más.


martes, 22 de diciembre de 2015

El que se fue



No siempre quien te deja es un cabrón, no eres un cabrón por dejar de sentir, las cosas se acaban y personalmente veo mucho más cobarde quien no siente nada pero se queda por rutina, por costumbre, por miedo.

Es mucho más valiente dar la cara y afrontar que a veces, el amor simplemente termina, aunque duela, aunque nos joda.        A veces simplemente pasa.

Tal vez el amor se acaba, o tal vez es otra quien ahora recibe ese amor, y no…No es ninguna zorra, es simplemente una persona que ha conseguido algo que en su día conseguiste tú. Y no hay que atacarla por ello, tal vez es mejor así, prefiero mil veces más que duerma con ella a que duerma conmigo y se despierte pensando en otra. Eso si que es triste.

A veces no tengo claro si duele más que te dejen de querer o dejar de querer, es triste querer seguir queriendo y darte cuenta que no puedes más, que hagas lo que hagas vas a hacer daño a la otra persona. Os prometo que no es fácil, que hay despedidas que duelen por partida doble

Es mucho más fácil pensar que alguien que se ha ido no te ha querido nunca, tal vez por miedo a aceptar que un día te quiso..Pero ya no. Tal vez para no tener que preguntarte el por qué, para no sentirte culpable de que ya no siga contigo. Es mucho más fácil odiar que olvidar, aunque todos sabemos que detrás de un te odio hay demasiados sentimientos escondidos.

Tal vez, el que se va es el primero que deja de querer, o tal vez está queriendo demasiado y no sabe como quedarse…         Quien sabe

domingo, 29 de noviembre de 2015

Ya no creo en él, amor.



No creo en el amor desde que creo en ti.

Has borrado todos los motivos para seguir creyendo en algo que está completamente roto, has acabado con todos los principios, todos los finales y todos los puntos suspensivos, solo has dejado silencio. Silencio y unas ganas de desaparecer, de salir corriendo para que nadie venga a recordarme que hace apenas unos días se nos veía tan bien juntos…Lo que nadie sabe es que hace mucho que me estaba consumiendo, que hace demasiados meses que esto estaba roto, por mucho que nos empeñásemos en seguir fingiendo que las cosas estaban bien.

Me inventé tantas formas de seguir a tu lado, tantos motivos para quedarme, tantas escusas para no salir corriendo cuando fui capaz de darme cuenta que aquello no era amor.

Te prometo que lo intenté, quise quedarme, pero no pude.

Te prometo que te quería de verdad, incluso demasiado

Y ese fue el error, cuando quieres tanto es como estar borracho; que no piensas con claridad, no te das cuenta de que estás haciendo el ridículo. Pero…al final llega la resaca.

Y lo de…” no vuelvo a beber” o en este caso“no vuelvo a enamorarme”

Pero es que nadie me dijo que cuando le entregas todo a alguien...Te quedas sin absolutamente nada.

Nadie me avisó que tus principios eran todos mis finales.

Nadie me advirtió que cuando tienes que querer por los dos, terminas doblemente jodida.

Pero te prometo…que esta vez no volveré a beber...

Al menos de tu vaso.


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Un año son demasiados meses sin ti.



Le he dedicado demasiados te quieros al olvido, demasiadas lágrimas al vacío, demasiadas palabras que nunca llegaron a ningún sitio.
Te he buscado en primavera ajena, encontré unos labios donde olvidarte pero me inundó el vacío cuando vi que no eran tus ojos los que besaba.
Me acosté con tu sombra y me follé tu recuerdo la primera noche que desperté sin ti... Y creo que se enamoró de mi porqué ahora nunca me deja sola. 
Me bebí cada uno de tus besos hasta vomitar versos que nunca debí escribir.
Mentí sobre el amor, me creí poeta para no tener que cortarme las venas, escribí verbos en pasado aún teniéndote demasiado presente.
Escribí sobre el sabor de otros labios, le mentí a la memoria e intenté engañar al olvido. Me salió mal como puedes ver.
Lo nuestro no fue más que un cuento de espadas, a ver quien coño terminaba matando a quien. Y ganaste...
Comprendí que para ti solo fui un verso entre tanta poesía, una metáfora en tu vida, una realidad paralela de un mundo perfecto, un montón de palabras gastadas. Un error que ahora llamas putada.
Es cierto que fui la más hija de puta de todas las mujeres solo por despecho, hasta que la realidad vino a recordarme que no hay nadie que folle mejor que ella.

martes, 24 de noviembre de 2015

domingo, 22 de noviembre de 2015

Permíteme dudarte.



Después de la última decepción me quedé callada, y ahí
supimos que todo estaba roto. Cuando no tuve ganas ni de reprocharte nada, ni
de pedir explicaciones o molestarme en fingir que te creo. Ese es momento de
poner punto y final, cuando ni si quiera te apetece discutir.
Estábamos tan rotos que ni si quiera los besos eran capaces
de arreglar todo lo que nuestras palabras rompían, tan rotos que tuve que
marcharme antes de ver como las ruinas de un pasado me aplastaban. ¿Fui cobarde?
Tal vez, pero no pensaba quedarme mirando cómo todo mi mundo se estaba
derrumbando y no hacer nada por evitarlo. A veces es mejor huir, una despedida a
tiempo también es una victoria.
Era lo mejor para los dos, era momento de dejarnos ir sin
odiarnos antes, sin hacernos más daño, sin portazos.
Y no entiendo tu rencor, es cierto que me fui yo, pero me
abriste la puerta de par en par con tus tonterías, yo salté…Pero fuiste tú
quien ató la cuerda al cuello. Tal vez porque pensabas que no me iría, que sería
capaz de soportar otra desilusión, tal vez debiste escucharme cuando te dije
que era la última vez que me hacías daño. 
Pero tú nunca escuchas…se me olvidaba.
Han pasado los suficientes meses para poder mirarte a la cara
y no romperme, y por eso creo que es momento de dejar claro que nunca dejé de
quererte, pero tú dejaste de demostrar que me querías y por eso me fui. Al
final ya no sé si hacías las cosas sin darte cuenta o en realidad estabas
buscando una despedida y eras tan cobarde que tuve que ser yo quien borrara dos
puntos suspensivos y escribiese un punto y final.
No sé, y ya no importa. Ni si quiera me preocupa si estás
durmiendo con otra,  y si es así…Ojala
sueñes conmigo y al despertar no me encuentres por ninguna cama de aquel viejo
hotel donde juegas a olvidarme.
No entiendo por qué quieres volver ahora, justo ahora que tu
recuerdo ya no me roza, justo cuando empiezo a sonreír y no es por tus labios.
Pero si algo he aprendido en esta vida, es que solo debe haber una despedida… y
yo ya me fui. Y volver sería demasiado arriesgado para un corazón alérgico a
los desencuentros.
Tal vez es cierto eso de que has cambiado, tal vez es verdad
que me echas de menos, incluso a lo mejor empiezo a creerme eso de que me
querías, pero hay trenes que solo pasan una vez, y tu rompiste el billete de
vuelta.
Dices que ahora piensas antes de hablar, que ya no mientes,
que para ti sería lo más importante, que has aprendido a escuchar, que ya no
metes la pata cada dos por tres.  Dices
que has cambiado pero permíteme dudarte, cuando una persona cambia no lo dice,
lo demuestra.  Dices que aún me quieres y…permíteme
dudarte.


 Y sobre todo permíteme
que esta vez sea yo quien no tenga dudas de que marcharme en su momento fue
meterle un gol al destino, adelantarme a un final que estaba escrito, y que
dolió mucho menos hacerlo de golpe a tener que esperar a destrozarnos para
decir adiós. Me fui justo cuando aún tenía fuerzas para, a día de hoy, poder
decir: que hay errores que solo deben cometerse una vez.

martes, 17 de noviembre de 2015

Un saco de defectos



Si quieres hago una lista con todos mi defectos, podría empezar diciendo que me callo demasiadas cosas y luego por la mínima exploto.
Podría contarte que soy un desastre, que siempre apuesto a perder, que pienso demasiado, que le doy mil vueltas a las cosas, que soy una pesada, que no hay dios que me soporte. Que tengo que estar triste mínimo 2 días al mes casi por costumbre, que cometo mil errores al día y me arrepiento al instante. Que soy experta en hacer daño sin darme cuenta. Que compartir tu vida conmigo sería una autentica montaña rusa. Pero, ¿sabes una cosa? Nadie te abrazará por las noches con tantas ganas, nadie se quedará mirando como duermes cómo quien mira al infinito. Nadie va a ser capaz de aprenderse el diccionario de tus silencios de memoria, o de saber que quieres decir cuando no dices nada.
Nadie será capaz de hacer sonreír a la tristeza o de dibujar futuros en tu espalda con tinta invisible.
Dudo que alguien sienta lo que yo siento cuando te miro, aunque yo no sea capaz de explicarlo, dudo que vean en tus ojos ese algo que veo yo. Dudo que te quieran tan fuerte...Tan de verdad.
Al final parece que aún siendo un saco lleno de defectos tengo una virtud y esa es quererte, a mi manera, con peros, con dudas, con reproches, con discusiones, con rayadas…Pero quererte como no he querido a nadie.
Ya le lo dije una vez….Podrán quererte mejor, más…Lo dudo.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

Mañana será tarde



Estoy harta de que vengas a buscarme cuando ya me he marchado, si sabes que con un quédate es suficiente...¿Por qué no lo dices antes? Estúpida manía de llegar tarde.

Y ese es el problema, que cuando tú llegas yo ya me estoy marchando, y así no vamos a poder coincidir.

Es pura lógica.

Párate a pensar unos días y pon en una balanza todo lo que sientes y en la otra todo el orgullo, los miedos y las dudas. Y dime que te pesa más, y si después de eso te das cuenta que no quieres estar conmigo...al menos aprende a vivir sin mí.            

No te quedes en mitad de la nada. Porque dueles.

Si quieres me voy, y esta vez de verdad, para que te des cuenta que en realidad me echas de menos. Y si quieres, cuando vuelvas, fingimos que el tiempo no ha pasado.                           Pero no va a salir bien... A mí nunca me hizo falta perderte para darme cuenta que quería estar contigo. Y tú parece que solo recuerdas que no quieres perderme cuando en realidad me has perdido.

Ese es el problema, que Yo te quiero como si mañana te fuese a perder, y tu...Empiezas a quererme mañana, cuando ya me has perdido.

Y así no se puede, llegará un día en que mañana será tarde.

Muy tarde.

domingo, 8 de noviembre de 2015

Nunca



Como duele darme cuenta que en realidad no me querías, no supiste valorarme, no me respetaste, no me cuidaste, pero al final me he dado cuenta de lo que realmente me estaba haciendo daño es que era yo quien no me quería.
Tenía tanto miedo a quedarme sola...Que preferí seguir perdonando, aun sin merecértelo. Al final me he dado cuenta que es mucho mejor estar sola que rodeada de mentiras.
Y ahora soy yo quien se está enamorando, de mi misma, quien ya no tiene miedo a ver su reflejo en los espejos, quien sonríe sin motivo alguno, quien ya no tiene que hacerse la fuerte...porque realmente lo es.
Y no ha sido fácil llegar hasta este punto, pero al final he aprendido que si duele no es amor, que es mejor salir corriendo, que no vale la pena. Y menos mal que tuve fuerzas para salir de un lugar que ya estaba destrozado.
Al final la felicidad la tenía a la vuelta de la esquina, solo tuve que tocar fondo mil veces para atreverme a seguir caminando y descubrir que los finales son un bonito comienzo, pero de otra historia. Que las segundas partes nunca fueron buenas. Y lo que una vez salió mal...Volverá a salir mal mil veces. Y en el fondo lo sabes.
Pero nos empeñamos en quedarnos por miedo al cambio, por miedo a ser felices... sí, estamos tan acostumbrados a la tristeza que nos da pánico sonreír por si luego la hostia es más fuerte. Por miedo a la soledad, hasta que te das cuenta que no hay nada más triste que sentirse sola cuando realmente no lo estás.
Pero un día entiendes que en lugar de darle una oportunidad al pasado...Deberías plantearte dársela al presente, que esa es la única forma de construir futuro.
Créeme que la única forma de salir de ahí es quererte tú, y no esperar a que te quieran los demás para sentirte bien.
Porque si tu felicidad depende de alguien...Nunca serás feliz.
Nunca.


domingo, 1 de noviembre de 2015

Que sea otra



Pero ahora ya da igual.

Esta vez busca a alguien que te dé siempre la razón, que no se enfade contigo, que haga todo lo que tú quieras, que no tenga dudas, ni celos, que no rompa a llorar cada vez que las cosas no van bien. Alguien con quien no discutas nunca, que no te diga aquello que no quieres escuchar, que no se moleste cada vez que metes la pata,  que no necesite que le demuestres que estás ahí, Alguien que no se cabreé por tonterías y luego corra a pedirte perdón, que no sea un completo desastre, que no se raye por cualquier estupidez.

Y ojala la encuentres... Y cuando pase el tiempo te des cuenta que eso no es una relación real.

Y cuando eches de menos que te quieran de verdad, me llamas, y con un poco de suerte entonces soy yo quien no responde

y quizá sea entonces cuando te des cuenta que mi único error,

tal vez, ha sido quererte demasiado.




martes, 27 de octubre de 2015

Podría decirte




Si esto va de mentir te diría, por ejemplo,
que ya no dueles, que he borrado tu recuerdo de mi mente. Si se trata de ser
fuerte te diría, por ejemplo, que apenas recuerdo el color de tus ojos, que por
las noches ya no necesito tus abrazos y que el único recuerdo que guardo de ti es
que formas parte del pasado.
Pero si quieres te soy sincera y te digo
que aún miro a mi izquierda cuando despierto esperando  ver algo allí que no sea el vacío que dejaste
en la cama. Y en mi vida.
Te puedo decir, por ejemplo, que aún veo tu
risa en el fondo de los vasos cuando intento emborrachar a la memoria, que
todavía sigo buscando tus palabras en el silencio, y que a día de hoy, aún sigo
aferrada a un amor que nunca fue real.
Pero es normal, fuiste la primera vez que
quise con todas las consecuencias, y la consecuencia de querer es tener que
olvidar después.  Y los dos sabíamos que
llegaría el día que tendría que olvidarte, pero aún así decidí seguir aquí, esperando
el día que decidieses apartarme de tu camino.
Y menos mal que lo hiciste, no sabes cómo
te lo agradezco, yo no hubiese sabido cómo salir con vida de todo esto, me
hubiese quedado hasta el último suspiro de un amor que nunca fue correspondido.
Quiero decir, yo siempre te quise más y los dos lo sabíamos, lo que yo no supe
es que merecía a alguien que me quisiera en la misma medida. Tienes que entenderme,
no me fui de tu lado porque no tenía fuerzas para despedirme de aquello que…Es
cierto que me estaba matando…pero también me daba la vida. Y menos mal que
fuiste tú quien entendió que hay relaciones que no pueden salir bien.
Ojala hubieses tenido el valor de marcharme
antes,  cuando me di cuenta que siempre
era yo quien tenía que buscarte, que hablarte, que amarte… Pero ya lo sabes..No
hay peor ciego que el que está enamorado.
Busqué mil escusas para quedarme, te juro
que lo intenté,  incluso por un momento
logré engañar a mi cabeza y pensar que tu también estabas enamorado.  Pero al final llega la realidad y te da la
hostia de tu vida. Y menos mal.  Hay
despedidas que son tan necesarias…


Después de mucho tiempo he logrado
comprender que ni fuiste un capullo, ni lo único que querías era hacerme daño,
simplemente yo me enamoré y tú solo me quisiste. Y no tienes la culpa de eso,
al contrario, no sabes cómo te agradezco que te fueras en el momento exacto ,
cuando empezabas a doler más de la cuenta. Y si, me hiciste daño cuando te
fuiste pero créeme que era mucho más doloroso echarte de menos cuando aún
estabas a mi lado.

martes, 20 de octubre de 2015

Llueve

Llueve, y tengo la manía de cruzarme con tu recuerdo cuando el cielo está gris, tal vez porque recuerdo cada lágrima que derramé en el momento en que nos perdimos, tal vez simplemente recuerdo todas aquellas noches escuchando llover juntos desde la ventana. Quien sabe… Pero es cierto que, cuando llueve, la cama se hace más grande y la habitación más pequeña y me ahogo aquí dentro sin ti.
La lluvia cae con más fuerza que la última vez, como con más rabia, como si supiese que te estoy echando de menos y no debería. Como si cayesen todos los reproches que no tuve tiempo a echarte en cara.
No te guardo rencor, ni si quiera te odio, y me encantaría hacerlo, así tal vez te olvide de una vez por todas, pero no. Aún sigo aferrada a un quizá que nunca llega, aún espero ese “ yo también te echo de menos” que nunca escribes.
Y duele, duele estar aferrada a un hasta pronto, si al menos me hubieses dicho adiós..Pero decidiste que era mejor dejar un signo de interrogación abierto por si algún día nos echábamos de menos. Y vaya que si te echo de menos…Pero parece que soy la única.
No entiendo por qué dejaste la puerta abierta si no pensabas volver, créeme que duele menos un hasta nunca que un hasta pronto. ¿Hasta cuándo? Hasta que te des cuenta que ya no tienes nadie a quien querer?¿ Hasta que descubras que ya no te espero y entonces te des cuenta que realmente has perdido y quieres regresar? No, a mí nunca me hizo falta perderte para darme cuenta que quería estar contigo. Y si realmente a ti te hace falta es otra señal de que siempre fui yo quien quiso de verdad.
No te culpo, yo también hubiese salido corriendo a buscar a alguien mejor que yo,  pero te recuerdo que yo supe cómo quedarme cuando el resto del mundo se marchó.  Y me encantaría poder quererte mejor, quererte pero sin peros, sin miedo, sin dudas, sin reproches,  pero cuando se quiere, tan fuerte, tan de verdad es normal que tengas miedo a perder aquello por lo que merece la pena seguir. Y estoy segura que algún día me entenderás.
Algún día cuando quieras tanto a alguien cómo para estar dispuesto a darlo todo, te darás cuenta que amor también es enfadarse por tonterías y correr a pedir perdón, también romperlo todo a trozos y quedarte para volver a unirlos.
Si de verdad piensas que amor es estar siempre bien, sin discusiones, sin celos, sin pataletas..Realmente no has estado enamorado nunca.
Pero ahora ya no importa, ya ni si quiera me queda tinta para escribir que te sigo queriendo, a pesar de todo, y que tal vez quererte sea un error pero juntos fuimos un acierto. Y eso no puedo borrarlo tan fácilmente.
Pero ya no quiero que vuelvas, ¿para qué? Si nunca llegarás a sentir lo que yo siento, si por mucho que regreses siempre me quedará la duda de que puedes volver a marcharte en cualquier momento. Vamos a dejarlo así, con un bonito de recuerdo de lo que pudo ser y nunca será.

Me gustaría prometerte que si vuelves te voy a dar lo mejor de mi, pero lo hice en su momento…Y parece que no fue suficiente.
Por eso hoy, soy yo quien pone un punto final a tus tres puntos suspensivos.


domingo, 18 de octubre de 2015

miércoles, 14 de octubre de 2015

domingo, 11 de octubre de 2015

miércoles, 7 de octubre de 2015

jueves, 1 de octubre de 2015

miércoles, 30 de septiembre de 2015

lunes, 28 de septiembre de 2015

miércoles, 23 de septiembre de 2015

lunes, 14 de septiembre de 2015

martes, 1 de septiembre de 2015

miércoles, 26 de agosto de 2015

miércoles, 19 de agosto de 2015

jueves, 30 de julio de 2015

sábado, 13 de junio de 2015

martes, 26 de mayo de 2015

martes, 19 de mayo de 2015

lunes, 11 de mayo de 2015

De amor no se muere.

Cuando él llega el tiempo parece que va a cámara lenta. 
Cuando se muerde el  labio creo que hasta el reloj de arena más viejo del mundo no tiene ninguna prisa en seguir avanzando. Y cuando ríe..Cuando ríe directamente el tiempo se para, se congela, es como un premio que me da la vida para poder disfrutar más tiempo de esa sonrisa que parece eterna aunque en realidad dure un instante.  El amor tiene que ser algo de eso.
Como cuando me mira a los ojos y todo nuestro alrededor desaparece, como cuando llega él y el invierno se viste de primavera, y la primavera de verano y se nos cae la ropa al suelo.   Y nos desnudamos sin tocarnos y luego empezamos a quitarnos la ropa, y la dejamos por el suelo, como banderas anunciando que esta noche hay guerra de besos en tu cama. Y no pienso darte una tregua.
Será que cuando tú apareces ayer es hoy y mañana solo es  un prologo de los besos de esta noche  y el pasado es futuro y el presente lo quiero contigo. Creo que has vuelto loco también al calendario.   
 Conviertes días grises en un lienzo en blanco donde poder dibujar mis penas para luego borrarlas. Y es que contigo las penas nunca dejan huella. Me curas las cicatrices solo con rozarlas, coses mis heridas a la vez que desabrochas los botones del pasado y dibujas un futuro en mi espalda.

He leído tanto sobre el amor que ya no se si realmente existe, no me creo que alguien que esté enamorado se atreva a definirlo, ni creo en los te quieros de rebajas, ni en las miradas con lástima, ni en las segundas partes,  Tendré que dejar de leer sobre ello y escribir nuestra propia definición del amor, o dejarlo sin definir i convertirlo en una escusa perfecta para seguir vivos. Recuerdo que alguien dijo que de amor no se muere…pero nadie dijo que no pudiésemos vivir de él.

miércoles, 6 de mayo de 2015

martes, 5 de mayo de 2015

lunes, 27 de abril de 2015

martes, 14 de abril de 2015

miércoles, 25 de marzo de 2015

sábado, 21 de marzo de 2015

jueves, 5 de marzo de 2015

miércoles, 25 de febrero de 2015

miércoles, 4 de febrero de 2015

sábado, 31 de enero de 2015



Mi vida es como una estación de tren.
Gente que viene y se va, gente con prisa por llegar y sin ganas de irse.
Gente que tiene billete de vuelta y aún así no vuelve.
Despedidas, lágrimas en el borde del anden
Los “te echaré de menos” “Vuelve pronto” “No te olvides de mi”
Las maletas (Siempre tengo la maleta hecha por si en algún momento tengo que huir)
Las idas y venidas, la frase que no dijiste justo antes de que la otra persona cogiese el tren. Las lagrimas cuando el tren se aleja, y tú te quedas mirando sin poder hacer nada.
Fuiste el último pasajero de mi andén, el beso de despedida de dos amantes, el te quiero que no dijiste antes de marcharte, la niña que se despide de su padre llorando, los amigos que no volverán a verse hasta la próxima primavera, los novios que se quieren tanto que la próxima vez que se vean ya no sentirán nada al mirarse a los ojos.
Hace tiempo que mi vida se resume en esperar la próxima despedida, en vivir en estado de espera, en tener un adiós en la boca por si tengo que utilizarlo, subir y bajar de trenes que no llegan ninguna parte, y sigo sin tener dinero para el tren con destino felicidad.
No te pido que te quedes para siempre..Pero quédate al menos hasta mañana. Quédate que estoy cansada de ver gente subir y bajar de mi vida, quédate que sin ti las estaciones están repletas de nostalgia, quédate…que no se seguir si no veo el reflejo de tus ojos en los espejos. Quédate… que el invierno será demasiado frio si no tengo tus manos.
Estoy cansada de trenes que no llegan, de distancias, de kilómetros, de silencios, de decepciones, de los te quiero de rebajas, de los finales que no llegan, del después de los despueses, de la poesía, de todos los poetas, de todo lo que me recuerda que algún día tú también subirás a un tren destino olvidarme. Harta de que mi vida sea una puta estación de tren, con beso de despedida incluido.

miércoles, 21 de enero de 2015

sábado, 17 de enero de 2015

miércoles, 14 de enero de 2015

martes, 25 de noviembre de 2014

Un año son demasiados meses sin ti




Un año son demasiados meses sin ti.
Le he dedicado demasiados te quieros al olvido, demasiadas lágrimas al vacío, demasiadas palabras que nunca llegaron a ningún sitio.

Te he buscado en primavera ajena, encontré unos labios donde olvidarte pero me inundó el vacío cuando vi que no eran tus ojos los que besaba.
Me acosté con tu sombra y me follé tu recuerdo la primera noche que desperté sin ti... Y creo que se enamoró de mi porqué ahora nunca me deja sola.
Me bebí cada uno de tus besos hasta vomitar versos que nunca debí escribir.
Mentí sobre el amor, me creí poeta para no tener que cortarme las venas, escribí verbos en pasado aún teniéndote demasiado presente.
Escribí sobre el sabor de otros labios, le mentí a la memoria e intenté engañar al olvido. Me salió mal como puedes ver.
Lo nuestro no fue más que un cuento de espadas, a ver quien coño terminaba matando a quien. Y ganaste...
A mi corazón ya no le queda tinta para escribirte que vuelvas, y al bolígrafo ya no le quedan latidos para bombear te quieros en vano.

Comprendí que para ti solo fui un verso entre tanta poesía, una metáfora en tu vida, una realidad paralela de un mundo perfecto, un montón de palabras gastadas. Un error que ahora llamas putada.

Es cierto que fui la más hija de puta de todas las mujeres solo por despecho, hasta que la realidad vino a recordarme que no hay nadie que folle mejor que ella.