Has borrado todos los motivos para seguir creyendo en algo que está completamente roto, has acabado con todos los principios, todos los finales y todos los puntos suspensivos, solo has dejado silencio. Silencio y unas ganas de desaparecer, de salir corriendo para que nadie venga a recordarme que hace apenas unos días se nos veía tan bien juntos…Lo que nadie sabe es que hace mucho que me estaba consumiendo, que hace demasiados meses que esto estaba roto, por mucho que nos empeñásemos en seguir fingiendo que las cosas estaban bien.
Me inventé tantas formas de seguir a tu lado, tantos motivos para quedarme, tantas escusas para no salir corriendo cuando fui capaz de darme cuenta que aquello no era amor.
Te prometo que lo intenté, quise quedarme, pero no pude.
Te prometo que te quería de verdad, incluso demasiado
Y ese fue el error, cuando quieres tanto es como estar borracho; que no piensas con claridad, no te das cuenta de que estás haciendo el ridículo. Pero…al final llega la resaca.
Y lo de…” no vuelvo a beber” o en este caso“no vuelvo a enamorarme”
Pero es que nadie me dijo que cuando le entregas todo a alguien...Te quedas sin absolutamente nada.
Nadie me avisó que tus principios eran todos mis finales.
Nadie me advirtió que cuando tienes que querer por los dos, terminas doblemente jodida.
Pero te prometo…que esta vez no volveré a beber...
Le he dedicado demasiados te quieros al olvido, demasiadas lágrimas al vacío, demasiadas palabras que nunca llegaron a ningún sitio. Te he buscado en primavera ajena, encontré unos labios donde olvidarte pero me inundó el vacío cuando vi que no eran tus ojos los que besaba. Me acosté con tu sombra y me follé tu recuerdo la primera noche que desperté sin ti... Y creo que se enamoró de mi porqué ahora nunca me deja sola. Me bebí cada uno de tus besos hasta vomitar versos que nunca debí escribir. Mentí sobre el amor, me creí poeta para no tener que cortarme las venas, escribí verbos en pasado aún teniéndote demasiado presente. Escribí sobre el sabor de otros labios, le mentí a la memoria e intenté engañar al olvido. Me salió mal como puedes ver. Lo nuestro no fue más que un cuento de espadas, a ver quien coño terminaba matando a quien. Y ganaste... Comprendí que para ti solo fui un verso entre tanta poesía, una metáfora en tu vida, una realidad paralela de un mundo perfecto, un montón de palabras gastadas. Un error que ahora llamas putada. Es cierto que fui la más hija de puta de todas las mujeres solo por despecho, hasta que la realidad vino a recordarme que no hay nadie que folle mejor que ella.
Después de la última decepción me quedé callada, y ahí
supimos que todo estaba roto. Cuando no tuve ganas ni de reprocharte nada, ni
de pedir explicaciones o molestarme en fingir que te creo. Ese es momento de
poner punto y final, cuando ni si quiera te apetece discutir.
Estábamos tan rotos que ni si quiera los besos eran capaces
de arreglar todo lo que nuestras palabras rompían, tan rotos que tuve que
marcharme antes de ver como las ruinas de un pasado me aplastaban. ¿Fui cobarde?
Tal vez, pero no pensaba quedarme mirando cómo todo mi mundo se estaba
derrumbando y no hacer nada por evitarlo. A veces es mejor huir, una despedida a
tiempo también es una victoria.
Era lo mejor para los dos, era momento de dejarnos ir sin
odiarnos antes, sin hacernos más daño, sin portazos.
Y no entiendo tu rencor, es cierto que me fui yo, pero me
abriste la puerta de par en par con tus tonterías, yo salté…Pero fuiste tú
quien ató la cuerda al cuello. Tal vez porque pensabas que no me iría, que sería
capaz de soportar otra desilusión, tal vez debiste escucharme cuando te dije
que era la última vez que me hacías daño.
Pero tú nunca escuchas…se me olvidaba.
Han pasado los suficientes meses para poder mirarte a la cara
y no romperme, y por eso creo que es momento de dejar claro que nunca dejé de
quererte, pero tú dejaste de demostrar que me querías y por eso me fui. Al
final ya no sé si hacías las cosas sin darte cuenta o en realidad estabas
buscando una despedida y eras tan cobarde que tuve que ser yo quien borrara dos
puntos suspensivos y escribiese un punto y final.
No sé, y ya no importa. Ni si quiera me preocupa si estás
durmiendo con otra, y si es así…Ojala
sueñes conmigo y al despertar no me encuentres por ninguna cama de aquel viejo
hotel donde juegas a olvidarme.
No entiendo por qué quieres volver ahora, justo ahora que tu
recuerdo ya no me roza, justo cuando empiezo a sonreír y no es por tus labios.
Pero si algo he aprendido en esta vida, es que solo debe haber una despedida… y
yo ya me fui. Y volver sería demasiado arriesgado para un corazón alérgico a
los desencuentros.
Tal vez es cierto eso de que has cambiado, tal vez es verdad
que me echas de menos, incluso a lo mejor empiezo a creerme eso de que me
querías, pero hay trenes que solo pasan una vez, y tu rompiste el billete de
vuelta.
Dices que ahora piensas antes de hablar, que ya no mientes,
que para ti sería lo más importante, que has aprendido a escuchar, que ya no
metes la pata cada dos por tres. Dices
que has cambiado pero permíteme dudarte, cuando una persona cambia no lo dice,
lo demuestra. Dices que aún me quieres y…permíteme
dudarte.
Y sobre todo permíteme
que esta vez sea yo quien no tenga dudas de que marcharme en su momento fue
meterle un gol al destino, adelantarme a un final que estaba escrito, y que
dolió mucho menos hacerlo de golpe a tener que esperar a destrozarnos para
decir adiós. Me fui justo cuando aún tenía fuerzas para, a día de hoy, poder
decir: que hay errores que solo deben cometerse una vez.
Si quieres hago una lista con todos mi defectos, podría empezar diciendo que me callo demasiadas cosas y luego por la mínima exploto. Podría contarte que soy un desastre, que siempre apuesto a perder, que pienso demasiado, que le doy mil vueltas a las cosas, que soy una pesada, que no hay dios que me soporte. Que tengo que estar triste mínimo 2 días al mes casi por costumbre, que cometo mil errores al día y me arrepiento al instante. Que soy experta en hacer daño sin darme cuenta. Que compartir tu vida conmigo sería una autentica montaña rusa. Pero, ¿sabes una cosa? Nadie te abrazará por las noches con tantas ganas, nadie se quedará mirando como duermes cómo quien mira al infinito. Nadie va a ser capaz de aprenderse el diccionario de tus silencios de memoria, o de saber que quieres decir cuando no dices nada. Nadie será capaz de hacer sonreír a la tristeza o de dibujar futuros en tu espalda con tinta invisible. Dudo que alguien sienta lo que yo siento cuando te miro, aunque yo no sea capaz de explicarlo, dudo que vean en tus ojos ese algo que veo yo. Dudo que te quieran tan fuerte...Tan de verdad. Al final parece que aún siendo un saco lleno de defectos tengo una virtud y esa es quererte, a mi manera, con peros, con dudas, con reproches, con discusiones, con rayadas…Pero quererte como no he querido a nadie. Ya le lo dije una vez….Podrán quererte mejor, más…Lo dudo.
Estoy harta de que vengas a buscarme cuando ya me he marchado, si sabes que con un quédate es suficiente...¿Por qué no lo dices antes? Estúpida manía de llegar tarde.
Y ese es el problema, que cuando tú llegas yo ya me estoy marchando, y así no vamos a poder coincidir.
Es pura lógica.
Párate a pensar unos días y pon en una balanza todo lo que sientes y en la otra todo el orgullo, los miedos y las dudas. Y dime que te pesa más, y si después de eso te das cuenta que no quieres estar conmigo...al menos aprende a vivir sin mí.
No te quedes en mitad de la nada. Porque dueles.
Si quieres me voy, y esta vez de verdad, para que te des cuenta que en realidad me echas de menos. Y si quieres, cuando vuelvas, fingimos que el tiempo no ha pasado. Pero no va a salir bien... A mí nunca me hizo falta perderte para darme cuenta que quería estar contigo. Y tú parece que solo recuerdas que no quieres perderme cuando en realidad me has perdido.
Ese es el problema, que Yo te quiero como si mañana te fuese a perder, y tu...Empiezas a quererme mañana, cuando ya me has perdido.
Y así no se puede, llegará un día en que mañana será tarde.
Como duele darme cuenta que en realidad no me querías, no supiste valorarme, no me respetaste, no me cuidaste, pero al final me he dado cuenta de lo que realmente me estaba haciendo daño es que era yo quien no me quería.
Tenía tanto miedo a quedarme sola...Que preferí seguir perdonando, aun sin merecértelo. Al final me he dado cuenta que es mucho mejor estar sola que rodeada de mentiras.
Y ahora soy yo quien se está enamorando, de mi misma, quien ya no tiene miedo a ver su reflejo en los espejos, quien sonríe sin motivo alguno, quien ya no tiene que hacerse la fuerte...porque realmente lo es.
Y no ha sido fácil llegar hasta este punto, pero al final he aprendido que si duele no es amor, que es mejor salir corriendo, que no vale la pena. Y menos mal que tuve fuerzas para salir de un lugar que ya estaba destrozado.
Al final la felicidad la tenía a la vuelta de la esquina, solo tuve que tocar fondo mil veces para atreverme a seguir caminando y descubrir que los finales son un bonito comienzo, pero de otra historia. Que las segundas partes nunca fueron buenas. Y lo que una vez salió mal...Volverá a salir mal mil veces. Y en el fondo lo sabes.
Pero nos empeñamos en quedarnos por miedo al cambio, por miedo a ser felices... sí, estamos tan acostumbrados a la tristeza que nos da pánico sonreír por si luego la hostia es más fuerte. Por miedo a la soledad, hasta que te das cuenta que no hay nada más triste que sentirse sola cuando realmente no lo estás.
Pero un día entiendes que en lugar de darle una oportunidad al pasado...Deberías plantearte dársela al presente, que esa es la única forma de construir futuro.
Créeme que la única forma de salir de ahí es quererte tú, y no esperar a que te quieran los demás para sentirte bien.
Porque si tu felicidad depende de alguien...Nunca serás feliz.
Esta vez busca a alguien que te dé siempre la razón, que no se enfade contigo, que haga todo lo que tú quieras, que no tenga dudas, ni celos, que no rompa a llorar cada vez que las cosas no van bien. Alguien con quien no discutas nunca, que no te diga aquello que no quieres escuchar, que no se moleste cada vez que metes la pata, que no necesite que le demuestres que estás ahí, Alguien que no se cabreé por tonterías y luego corra a pedirte perdón, que no sea un completo desastre, que no se raye por cualquier estupidez.
Y ojala la encuentres... Y cuando pase el tiempo te des cuenta que eso no es una relación real.
Y cuando eches de menos que te quieran de verdad, me llamas, y con un poco de suerte entonces soy yo quien no responde
y quizá sea entonces cuando te des cuenta que mi único error,
Si esto va de mentir te diría, por ejemplo,
que ya no dueles, que he borrado tu recuerdo de mi mente. Si se trata de ser
fuerte te diría, por ejemplo, que apenas recuerdo el color de tus ojos, que por
las noches ya no necesito tus abrazos y que el único recuerdo que guardo de ti es
que formas parte del pasado.
Pero si quieres te soy sincera y te digo
que aún miro a mi izquierda cuando despierto esperando ver algo allí que no sea el vacío que dejaste
en la cama. Y en mi vida.
Te puedo decir, por ejemplo, que aún veo tu
risa en el fondo de los vasos cuando intento emborrachar a la memoria, que
todavía sigo buscando tus palabras en el silencio, y que a día de hoy, aún sigo
aferrada a un amor que nunca fue real.
Pero es normal, fuiste la primera vez que
quise con todas las consecuencias, y la consecuencia de querer es tener que
olvidar después. Y los dos sabíamos que
llegaría el día que tendría que olvidarte, pero aún así decidí seguir aquí, esperando
el día que decidieses apartarme de tu camino.
Y menos mal que lo hiciste, no sabes cómo
te lo agradezco, yo no hubiese sabido cómo salir con vida de todo esto, me
hubiese quedado hasta el último suspiro de un amor que nunca fue correspondido.
Quiero decir, yo siempre te quise más y los dos lo sabíamos, lo que yo no supe
es que merecía a alguien que me quisiera en la misma medida. Tienes que entenderme,
no me fui de tu lado porque no tenía fuerzas para despedirme de aquello que…Es
cierto que me estaba matando…pero también me daba la vida. Y menos mal que
fuiste tú quien entendió que hay relaciones que no pueden salir bien.
Ojala hubieses tenido el valor de marcharme
antes, cuando me di cuenta que siempre
era yo quien tenía que buscarte, que hablarte, que amarte… Pero ya lo sabes..No
hay peor ciego que el que está enamorado.
Busqué mil escusas para quedarme, te juro
que lo intenté, incluso por un momento
logré engañar a mi cabeza y pensar que tu también estabas enamorado. Pero al final llega la realidad y te da la
hostia de tu vida. Y menos mal. Hay
despedidas que son tan necesarias…
Después de mucho tiempo he logrado
comprender que ni fuiste un capullo, ni lo único que querías era hacerme daño,
simplemente yo me enamoré y tú solo me quisiste. Y no tienes la culpa de eso,
al contrario, no sabes cómo te agradezco que te fueras en el momento exacto ,
cuando empezabas a doler más de la cuenta. Y si, me hiciste daño cuando te
fuiste pero créeme que era mucho más doloroso echarte de menos cuando aún
estabas a mi lado.
Llueve, y tengo la manía de cruzarme con tu recuerdo
cuando el cielo está gris, tal vez porque recuerdo cada lágrima que derramé en
el momento en que nos perdimos, tal vez simplemente recuerdo todas aquellas
noches escuchando llover juntos desde la ventana. Quien sabe… Pero es cierto
que, cuando llueve, la cama se hace más grande y la habitación más pequeña y me
ahogo aquí dentro sin ti.
La lluvia cae con más fuerza que la última vez, como
con más rabia, como si supiese que te estoy echando de menos y no debería. Como
si cayesen todos los reproches que no tuve tiempo a echarte en cara.
No te guardo rencor, ni si quiera te odio, y me
encantaría hacerlo, así tal vez te olvide de una vez por todas, pero no. Aún
sigo aferrada a un quizá que nunca llega, aún espero ese “ yo también te echo
de menos” que nunca escribes.
Y duele, duele estar aferrada a un hasta pronto, si
al menos me hubieses dicho adiós..Pero decidiste que era mejor dejar un signo
de interrogación abierto por si algún día nos echábamos de menos. Y vaya que si
te echo de menos…Pero parece que soy la única.
No entiendo por qué dejaste la puerta abierta si no
pensabas volver, créeme que duele menos un hasta nunca que un hasta pronto.
¿Hasta cuándo? Hasta que te des cuenta que ya no tienes nadie a quien querer?¿
Hasta que descubras que ya no te espero y entonces te des cuenta que realmente
has perdido y quieres regresar? No, a mí nunca me hizo falta perderte para
darme cuenta que quería estar contigo. Y si realmente a ti te hace falta es
otra señal de que siempre fui yo quien quiso de verdad.
No te culpo, yo también hubiese salido corriendo a
buscar a alguien mejor que yo, pero te
recuerdo que yo supe cómo quedarme cuando el resto del mundo se marchó. Y me encantaría poder quererte mejor,
quererte pero sin peros, sin miedo, sin dudas, sin reproches, pero cuando se quiere, tan fuerte, tan de
verdad es normal que tengas miedo a perder aquello por lo que merece la pena
seguir. Y estoy segura que algún día me entenderás.
Algún día cuando quieras tanto a alguien cómo para
estar dispuesto a darlo todo, te darás cuenta que amor también es enfadarse por
tonterías y correr a pedir perdón, también romperlo todo a trozos y quedarte
para volver a unirlos.
Si de verdad piensas que amor es estar siempre bien,
sin discusiones, sin celos, sin pataletas..Realmente no has estado enamorado
nunca.
Pero ahora ya no importa, ya ni si quiera me queda
tinta para escribir que te sigo queriendo, a pesar de todo, y que tal vez
quererte sea un error pero juntos fuimos un acierto. Y eso no puedo borrarlo
tan fácilmente.
Pero ya no quiero que vuelvas, ¿para qué? Si nunca
llegarás a sentir lo que yo siento, si por mucho que regreses siempre me
quedará la duda de que puedes volver a marcharte en cualquier momento. Vamos a
dejarlo así, con un bonito de recuerdo de lo que pudo ser y nunca será.
Me gustaría prometerte que si vuelves te voy a dar lo
mejor de mi, pero lo hice en su momento…Y parece que no fue suficiente.
Por eso hoy, soy yo quien pone un punto final a tus
tres puntos suspensivos.
Cuando él llega el tiempo parece que va a cámara
lenta.
Cuando se muerde ellabio creo
que hasta el reloj de arena más viejo del mundo no tiene ninguna prisa en
seguir avanzando. Y cuando ríe..Cuando ríe directamente el tiempo se para, se
congela, es como un premio que me da la vida para poder disfrutar más tiempo de
esa sonrisa que parece eterna aunque en realidad dure un instante.El amor tiene que ser algo de eso.
Como cuando me mira a los ojos y todo nuestro
alrededor desaparece, como cuando llega él y el invierno se viste de primavera,
y la primavera de verano y se nos cae la ropa al suelo. Y nos desnudamos sin tocarnos y luego
empezamos a quitarnos la ropa, y la dejamos por el suelo, como banderas
anunciando que esta noche hay guerra de besos en tu cama. Y no pienso darte una
tregua.
Será que cuando tú apareces ayer es hoy y mañana
solo es un prologo de los besos de esta
noche y el pasado es futuro y el
presente lo quiero contigo. Creo que has vuelto loco también al
calendario.
Conviertes días grises
en un lienzo en blanco donde poder dibujar mis penas para luego borrarlas. Y es
que contigo las penas nunca dejan huella. Me curas las cicatrices solo con
rozarlas, coses mis heridas a la vez que desabrochas los botones del pasado y
dibujas un futuro en mi espalda.
He leído tanto sobre el amor que ya no se si
realmente existe, no me creo que alguien que esté enamorado se atreva a
definirlo, ni creo en los te quieros de rebajas, ni en las miradas con lástima,
ni en las segundas partes, Tendré que
dejar de leer sobre ello y escribir nuestra propia definición del amor, o
dejarlo sin definir i convertirlo en una escusa perfecta para seguir vivos. Recuerdo
que alguien dijo que de amor no se muere…pero nadie dijo que no pudiésemos
vivir de él.
Mi vida es como una estación de tren.
Gente que viene y se va, gente con prisa por llegar y sin ganas de irse.
Gente que tiene billete de vuelta y aún así no vuelve.
Despedidas, lágrimas en el borde del anden
Los “te echaré de menos” “Vuelve pronto” “No te olvides de mi”
Las maletas (Siempre tengo la maleta hecha por si en algún momento tengo que huir)
Las idas y venidas, la frase que no dijiste justo antes de que la otra persona cogiese el tren. Las lagrimas cuando el tren se aleja, y tú te quedas mirando sin poder hacer nada.
Fuiste el último pasajero de mi andén, el beso de despedida de dos amantes, el te quiero que no dijiste antes de marcharte, la niña que se despide de su padre llorando, los amigos que no volverán a verse hasta la próxima primavera, los novios que se quieren tanto que la próxima vez que se vean ya no sentirán nada al mirarse a los ojos.
Hace tiempo que mi vida se resume en esperar la próxima despedida, en vivir en estado de espera, en tener un adiós en la boca por si tengo que utilizarlo, subir y bajar de trenes que no llegan ninguna parte, y sigo sin tener dinero para el tren con destino felicidad.
No te pido que te quedes para siempre..Pero quédate al menos hasta mañana. Quédate que estoy cansada de ver gente subir y bajar de mi vida, quédate que sin ti las estaciones están repletas de nostalgia, quédate…que no se seguir si no veo el reflejo de tus ojos en los espejos. Quédate… que el invierno será demasiado frio si no tengo tus manos.
Estoy cansada de trenes que no llegan, de distancias, de kilómetros, de silencios, de decepciones, de los te quiero de rebajas, de los finales que no llegan, del después de los despueses, de la poesía, de todos los poetas, de todo lo que me recuerda que algún día tú también subirás a un tren destino olvidarme. Harta de que mi vida sea una puta estación de tren, con beso de despedida incluido.
Un año son demasiados meses sin ti. Le he dedicado demasiados te quieros al olvido, demasiadas lágrimas al vacío, demasiadas palabras que nunca llegaron a ningún sitio.
Te he buscado en primavera ajena, encontré unos labios donde olvidarte pero me inundó el vacío cuando vi que no eran tus ojos los que besaba. Me acosté con tu sombra y me follé tu recuerdo la primera noche que desperté sin ti... Y creo que se enamoró de mi porqué ahora nunca me deja sola. Me bebí cada uno de tus besos hasta vomitar versos que nunca debí escribir. Mentí sobre el amor, me creí poeta para no tener que cortarme las venas, escribí verbos en pasado aún teniéndote demasiado presente. Escribí sobre el sabor de otros labios, le mentí a la memoria e intenté engañar al olvido. Me salió mal como puedes ver. Lo nuestro no fue más que un cuento de espadas, a ver quien coño terminaba matando a quien. Y ganaste... A mi corazón ya no le queda tinta para escribirte que vuelvas, y al bolígrafo ya no le quedan latidos para bombear te quieros en vano.
Comprendí que para ti solo fui un verso entre tanta poesía, una metáfora en tu vida, una realidad paralela de un mundo perfecto, un montón de palabras gastadas. Un error que ahora llamas putada.
Es cierto que fui la más hija de puta de todas las mujeres solo por despecho, hasta que la realidad vino a recordarme que no hay nadie que folle mejor que ella.
Cerré tan fuerte los ojos que no pude ver como te marchabas. O tal vez no quise verlo. No recuerdo el dia que te perdí. Sé muy bien que te fuiste un 4 de un mes que prefiero no recordar. Pero siempre he odidado septiembre. No puedo decir que me quedé sola. Me quedé sin tí que duele más. Mientras la gente que estaba a mi lado seguía con su vida sin darse cuenta que la mía estaba completamente parada. Todos los días eran lunes y algún que otro domingo. No sé cual de los dos duele más. Me quedé tu camisa favorita para no olvidar tu perfume, pero ahora solo huele a despedida Estuve tan ciega que no puede ni siquiera decir " Quedate" ; Cuando me quise dar cuenta ya nos separaban demasiados kilómetros. Y silencios. Te quiero demasiado como para conjugar " querer" en pasado. Estás tan lejos que tengo que aprender a decir " olvidar" en todas las formas verbales posibles, pero... la palabra olvidarte no la encuentro por ninguna copa vacía en este viejo bar. Ponedme otra cerveza.... que acabo de ver el brillo de sus ojos en el reflejo de la soledad.
Esta es la primera vez que recito algo de Monica Gae. Y como siempre...un gusto leerla y más aún recitarla.
¿Recuerdas la primera vez que nos vimos? Yo la he recordado hoy. Y la semana pasada, y hace dos meses. Recuerdo perfectamente aquel momento porque no parabas de sonreír y era la sonrisa más bonita que había visto en mi vida. Cómo podía brillarle tanto a alguien el corazón, cómo podía alguien tener los ojos tan aniñados y al mismo tiempo la mirada tan salvajemente rasgada. Qué loca me volviste y qué locura tan bonita fue. Recuerdo que yo hablaba sin parar y tú aún no habías pronunciado palabra. También recuerdo que lo primero que me dijiste fue que tenía una flor en el pelo y que al final de la noche esa flor acabó en tu bolsillo. Y que tardaste casi dos semanas en besarme. Recuerdo lo mucho que querías volar y que tenías en la espalda alas de más de cien colores. Y que odiabas las peleas, las armas, los trajes y los relojes. También que la primera noche llevabas ropa interior de Bob Esponja y que no quisiste decírmelo hasta que supiste que yo la llevaba de Batman. Y que esa noche sólo hablamos, porque hablar contigo era viajar y tú y yo queríamos comernos, y al mundo también. Recuerdo nuestro último día porque fue el primero que te vi llorar. También recuerdo que esa noche tuviste miedo a volar y que yo te dije que llenaría el suelo de todos los países de almohadas si así volvías a batir tus alas. Y que meses más tarde, las batiste, y aunque nunca te lo dije, tampoco nunca dejé de cuidarte. Qué caricia tan suave puede ser a veces el pasado. Qué precioso es tenerte y saberte libre. Qué bonito saber que cuando te fuiste de mi estómago fue para mudarte al corazón. Qué utopía pensarte y decirte que las razones por las que te quise, siempre serán las razones por las que nunca dejaré de quererte.
Es domingo, parece que el frío solo sea otra forma de recordarme que necesito un abrazo,, suyo. Han pasado demasiado estaciones en tan solo 3 meses y sigues lloviendo como el primer día que desperté sin ti. Pensaba que al escaparme de tu montaña rusa de sentimientos viviría con más tranquilidad, mas en paz conmigo misma, con mas calma. Ignorante... Sí, vivo con más calma pero echo de menos tus idas y venidas, cuando mi volcán estaba apunto de entrar en decepción y tú me hacías sonreír. Eres como un huracán que arrasa con todo lo que se le pone por delante..Pero yo sigo dispuesta a dejarme destrozar por ti. Me fui ( o te fuiste tú aún no lo se) para vivir en calma y hasta ella echa de menos tu locura. Te dejé escapar para ser feliz pero es verdad eso que me dijeron de que muerto el perro.... se acabó la magia. Y yo...echo de menos tus trucos
Podría hacer poemas de la forma en que me miras pero aún no existen palabras para describir ese momento. Podría pedirle a cualquier poeta que escribiese sobre tu forma de susurrar te quieros al oído pero creo que nadie sería capaz de escribir sobre como se me eriza el alma cuando lo haces. Podría intentar nombrar todos y cada uno de tus lunares pero las estrellas tendrían celos de cada uno de ellos. Podría explicarle al mundo que tú eres sol y yo luna y no hay eclipse más bonito que cuando duermes a mi lado. Podría contar como me tratas, podría hablar de como me haces reír. Podría... pero tengo miedo que alguien se enamore de ti si lo hago.
" Quiero que juntos formemos una perfecta melodía y que hasta los rolling y los beatles se pregunten cómo es posible que haya tanta mágia en dos notas completamente desafinadas "
Como odio octubre…casi tanto como a la persona en la que me he convertido. Llega el otoño y tú te vas de mi lado, Caen las hojas de los árboles y también las lagrimas de mis ojos.. Anochece más pronto y ya sabéis que la noche es mucho más puta que el día, y la luna solo sale a recordarme que esta vez tengo que mirarla sola, llena de silencio y con un puñado de decepciones en los bolsillos. Octubre está terminando, pero lo peor está por llegar, ya sabes… noviembre siempre es triste. Aunque empiezo a pensar que soy yo la que tengo más otoño en los bolsillos que primaveras en los ojos. Y…dentro de poco llega el invierno…
Siempre he pensado que era mejor callar que mentir, aunque también creo que callar es una forma de ocultar la verdad que viene siendo algo muy parecido a mentir. Mentir es de cobardes...pero yo nunca fui valiente.. Nunca tuve la valentía suficiente para escribirte mirándote a los ojos, nunca te dije que aquel texto que empezaba con un “te quiero” lo escribí mientras dormías, tampoco te conté que escribir es una forma de recordar que te sigo queriendo igual ( o más ) que el ultimo día.. Entiéndeme… es mucho más fácil quererte con letras que con palabras; ya sabes que eso de hablar nunca se me ha dado bien. En realidad es mucho más fácil ser cobarde; Esconder sentimientos bajo de la piel, gritar en silencio todos los te quieros que siento cuando me sonríes o morderme el labio cuando quiero regalarte un verso. Creo que mi problema es que soy demasiado cobarde para ser feliz, ya lo dijiste tú una vez…: ” La felicidad es sólo para valientes “ y que razón tenías… Pero estoy cansada del silencio que poco a poco me está dejando sorda, estoy cansada de fingir que aquí no pasa nada. Así que… por una vez te escribo te quiero sin peros, sin comillas, sin puntos suspensivos, sin nada que no sea aquí y ahora. Si, te quiero y esta vez voy a gritarlo tan alto que hasta el eco de las montañas susurrará tu nombre..
Vivo en un país donde la corrupción está por encima de la educación, donde la sanidad se recorta mientras el sueldo de unos cuantos sube cada día. Vivo en un país donde sólo existe justicia para la gente sin nombre, donde robar sale demasiado barato si tu nombre forma parte de una lista de gente con privilegios. Un país donde ya no hay diferencia entre derecha e izquierda, entre pueblo y esclavo.
El colmo de la mierda de sociedad en la que vivo ha sido cuando hoy he visto unaoferta de trabajo donde un requisito para trabajar era " preferiblemente mujeres de la talla 36 o menos" ¿Qué pasa? ¿Una mujer de una 40 trabajará menos? ¿Hasta dónde coño hemos llegado? Ahora es mejor estar "buena" que tener estudios o experiencia en el trabajo o como va esto? Estoy muy harta de los prejuicios de la gente: Que si eres gordo, eres bajito, eres demasiado alto, eres feo, tienes pocas tetas, tienes demasiadas tetas, tienes el culo muy gordo, no tienes culo, eres rubia, tienes muchas pecas, tienes una nariz muy grande, tus orejas son demasiado grandes...Vamos a ver: tanto os cuesta entender que todos somos personas? Que absolutamente nadie es perfecto!
Pero me ha tocado vivir en una época donde lo primero (y lo único) importante es el físico, y no me sale del coño juzgar como juzga la mayoría de gente. Ya tenemos suficiente con que " los de arriba" nos manipulen, nos roben, nos traten como auténticos gilipollas para que también tengamos que estar puteados en nuestro día a día por no ser " una mujer 10" o un hombre con más músculo que cerebro. Ni una talla 34 te va a dar la felicidad ni una 40 va a quitártela, y tener más músculo no te hace ser más atractivo. Eres perfect@ tal y como eres, y si alguien es tan imbécil como para no verlo... ya le puede ir dando mucho por el culo. Porque puedes adelgazar, puedes maquillarte como una puerta, puedes ponerte tacones para parecer más alta, pero da igual! Te juzgarán por otro " defecto " que ellos te encuentren. Así que... empieza a quererte tú, a respetarte, a valorarte y a saber que la perfección no es ser una mujer perfecta, es ser una mujer real.
Hay gente que sigue sin entender que las ruinas, en algún momento, fueron dos personas que se querían. De la misma forma, supongo, que yo sigo esperándote a sabiendas de que ya estarás buscándote a otro que te folle por las noches y te prepare el mejor desayuno cuando despiertes, es decir, que te abrace como si, de alguna forma, tú fueses todas las respuestas. Y a lo mejor me equivoco, pero sé que aún te quiero porque no me importa lo que pase mañana, con tal de que me pase contigo. Ojalá me equivoque. Ojalá todo forme parte del periodo de desintoxicación de estas ganas de ser feliz que a veces confundo con tu mirada. Voy a hablarte por WhatsApp para preguntarte cómo ha ido tu día, y espero que me respondas que ya no quieres saber nada más de mí, porque en el fondo es lo que necesito: un empujón. Un pequeño empujón que lo termine todo, estoy en el borde de un precipicio, entiéndeme. Ayúdame: termínanos. Y mañana más, porque no amanece a gusto de todos, y me va a repetir el sabor de esos besos que nunca nos dimos. Ya ves que estás empezando a doler incluso antes de haberme herido, todo sea por mi estúpida manía de creer que cuando le digo "Te quiero" a alguien, voy a terminar con otra cicatriz más en el cuerpo. Y empieza a faltarme espacio.
Hay días que me da por pensar que quererte es un acto egoísta, pero si este es el caso...yo quiero ser una egoísta toda mi vida. Espero algún día ser capaz de hacerte sentir la mitad de lo que siento yo cuando me miras, espero que tú también puedas sonreír al escuchar al viento susurrar mi nombre. Dicen que el amor es lo mas bonito del mundo: Por detrás de tú sonrisa claro.
Querer(te) es una de las cosas más especiales que me han pasado, llegaste cuando todo estaba mal, cuando ni yo misma encontraba mi sonrisa. Y tu, fuiste capaz de devolvérmela con una simple mirada.
Yo era una completa adicta a las decepciones, al fracaso, y sobretodo a perder...era algo que se me daba demasiado bien. Pero desde que tus manos dibujan mi camino,gracias a ti, he comprendido que yo también tengo licencia para ganar.
Que me he llevado demasiadas decepciones de gente por la que pondría la mano en el fuego...y me quemé, me he despedido de esos amigos que nunca se iban a ir y otros se han ido sin ni siquiera despedirse... Pero llegaste tú y me enseñaste que para sonreír lo único que hace falta es estar vivo, y créeme que si hay algún motivo para vivir...Ese eres tú. Tú, con tus enfados, tus celos, tus manías, con todos y cada uno de tus peros.
No te voy a prometer un siempre, ni siquiera sé si el mes que viene estaré a tu lado, ni si compartiremos navidades en agosto o 14 de cualquier mes que no sea febrero, no lo se... Y tampoco me importa. Lo único que cuenta es que mientras dibujo estas letras si miro a mi derecha puedo encontrarte dormido, tranquilo, como ignorando que alguien está intentando explicarle al mundo que hasta la poesía se queda corta cuando se trata de hablar de ti.
Soy el peor defecto del que te puedes enamorar. Soy dudas, soy reproche, soy un cajón desordenado, soy un error de esos que no debes cometer nunca. Soy rayadas, lágrimas, enfados por tonterías. Soy esa ecuación que nadie ha conseguido resolver jamás. Soy la mejor forma que tienes de joderte la vida. Yo, que tan solo se escribir un par de frases sin sentido, yo que no tengo cojones a gritar "te quiero" aunque sea en voz baja. Yo que soy más miedo que persona, un saco lleno de defectos que tiene matricula de honor en meter la pata. Yo, que me enfado 10 veces al día solo para que vengas a pedirme perdón. Yo que he desviado la mirada cuando lo único que quería era seguir perdiéndome en tus ojos. Yo...que aun no he logrado comprenderme... ¿Como coño vas a hacerlo tu? Ni lo intentes... Yo, que espero demasiado de la gente, que necesito que alguien me recuerde que no quiere perderme. Yo que derramo más lágrimas que cualquier invierno soy fuego que arrasa con todo lo que tiene alrededor. Yo: Mi peor pesadilla. Yo, que no tengo cojones a decirte "quédate" aun sabiendo que no puedo seguir si te vas. Yo que soy tu peor defecto, yo que sin querer a veces miento. Yo: el mejor error de tu vida. Tu: mi lugar preferido donde equivocarme.
Alguna vez te he dicho que no hay peor droga que la que lleva tu nombre? pues bien...ahora estoy convencida que no me importaría morir de sobredosis. Entra en mi vida y arrasa con todo lo que encuentres, destroza mis esquemas, desordena mis ideas y rompe las reglas pero quédate. Destroza mi corazón las veces que quieras pero aprende a querer cada uno de esos trozos. Dale una patada a las dudas y al reproche, olvidemos los celos y el orgullo, esta vez todo va a salir te lo prometo. Tú estás cansado de perder y a mi las cosas nunca me han ido bien, a ti todo te sale del revés y a mi directamente no me sale nada. Es hora de juntar nuestra mala suerte y darle la vuelta para que de una vez por todas la felicidad esté de nuestro lado. A tu lado todo es mucho más fácil, lo difícil se vuelve posible y lo imposible solo cuesta un poco más. Y bueno...si al final me equivoco y todo vuelve a salir mal... es un placer equivocarme contigo, y me equivocaré todos los días de mi vida si el error eres tú.
-Te he olvidado, tu recuerdo ya no roza mis pestañas, tu perfume ya no despierta mis sentidos, tus latidos ya no marcan el ritmo de mi vida. Ahora estoy bien, sin nadie a quien dar explicaciones, sin ninguna discusión por las dudas, sin pedir perdón por bailes. Ahora soy feliz, no te das cuenta?
Entonces me miró a los ojos durante unos segundos y después me abrazó y me dijo “Yo también te echo de menos y tampoco encuentro la sonrisa desde que no estás”
Parece que por mucho que puedan llegar a mentir unos labios…los ojos siempre escriben la verdad.
Ahora que en abril ya no es primavera, ahora que tu estación favorita es soledad, ahora que ya nadie te hace la cena, ahora dices que me quieres de verdad.
Ahora que nadie te pregunta que tal el día, ahora que nadie se mata por ti, ahora que para nadie eres su vida, ahora dices que nuestro amor era real.
Ahora que nadie te seca las lágrimas, ahora que tu sonrisa es de cristal, ahora que en tu cama ya no hay nadie dices que echas de menos mi sofá
Ahora es tarde, ahora que he roto tus cadenas y ya no soy prisionera de un adiós. Ahora que tu nombre no está entre mis letras, ahora dices lo siento te quiero amor. Ahora es tarde para volver y pronto para olvidarte, ahora buscaré primavera en otros labios y refugio en otros brazos. Ahora tu tiempo ya ha pasado: Gracias por su visita y adiós
He vuelto a
despertar de golpe, con una amarga sensación en el pecho izquierdo, como si me
faltase algo, una inmensa sensación de vacío recorre mi cuerpo en forma de escalofrío,
como si algo malo fuese a pasar, como un mal presentimiento, como si la vida me
estuviese gritando en silencio algo que no soy capaz de entender. Aun
sobresaltada por la forma de despertar y con los restos del corazón acelerados
miro a mi derecha; no estás, y sigue mi
pesadilla, te busco en cada rincón de la que fue nuestra habitación y hoy solo
son cuatro paredes; no estás. Ya ni siquiera tu sombra se acuesta en mi cama,
la sabana ya no conserva tu olor, intento buscar tus huellas sobre el edredón y
una vez más: Nada. Incluso las paredes se han vuelto más tristes desde
entonces, ya no entra tanta luz por la ventana, hasta el más pequeño rincón te
echa de menos, y tengo frío y tampoco sería justo echarle la culpa de eso al
otoño, no es un frío de manta, es el
frío que has dejado dentro de mi.Miro
alrededor y el silencio me grita tu nombre, un silencio ensordecedor, un
silencio suicida, un silencio que solo tu voz puede remediar. Una noche más de
cenicero lleno y vida vacía, de abrir una cerveza y otra y otra y otra para ver
si te encuentro en alguna de ellas. Una noche más de terminar borracha y con 20 colillas en mi cuerpo, una forma de
suicidarme poco a poco, casi sin que se note que estoy muriendo por ti y no
tengo cojones de cortarme las venas.
Lo nuestro se encontraba en mitad de un siempre y un nunca, un hola y un adiós, un sí y un no, un te quiero y un reproche, un abrazo y una pelea. Y entre tanta duda decidimos alejarnos, a mi me mataban mis cambios humor provocados por tus inseguridades y a ti te estaban destrozando los celos. Era una puta montaña rusa de sentimientos, un día estaba bien y los 3 siguientes triste, un día te quería y al siguiente…también pero con más lágrimas en los ojos. Era una relación toxica es verdad, una adición a la peor droga que existe: tu sonrisa. Es cierto que vivir entre un ahora si y ahora es jodido y mata lentamente pero ahora que no encuentro tus manos entre mis sabanas también me muero cada noche, y al final ha sido peor el remedio que la enfermedad, mi enfermedad es quererte y el remedio ha sido dejarte marchar por miedo a perderte. He de reconocer que ahora que te tengo lejos ya no tengo cambios de humor, es cierto, ahora estoy jodida todos los putos días.
Te has parado a pensar en todos los domingos que me debes? Todos esos besos que no tuviste tiempo a darme aquella noche, todas las promesas que luego nunca cumples, todas las peleas, los enfados, los celos, la indiferencia. Creo que eso es lo más duro de todo, pensar en los besos que ya no nos vamos a dar. Estoy segura que aquella noche si supiese que era última te habría dicho te quiero antes de verte salir por la puerta, pero saliste sin hacer ruido, sin portazos, sin despedidas, sin que yo me diese cuenta que ya nunca estabas. Nos despedimos tantas veces en falso que cuando decidiste marchar no nos dijimos adiós. Que esto se ha convertido en una rutina de despedidas, que tengo tatuada la palabra “adiós” en la frente por si en algún momento tengo que volver a utilizarla. Mi vida es algo parecido un circulo vicioso de cerveza, resacas y echar(te) de menos.
Bancarrota de ilusiones y el corazón cerrado por derribo. Sube el precio de la felicidad y aun tengo que pagar el iva de tus mentiras. En el banco de sonrisas ya no me fían y ya no sé como pagar la hipoteca de tus traiciones, al final es verdad que estamos en crisis, de sentimientos me refiero. Y ojala enamorarse fuese tan bonito como al principio, pero enamorarse también es saber quedarse cuando las cosas empiezan a romperse, cuando llega el invierno, cuando empiezan las dudas… Ojala enamorarse fuese tan perfecto como tú, como “tu” del principio claro… ese “tu” del que ahora solo queda el recuerdo. Ese tú del pasado del que aun sigo completamente enamorada a pesar de todo. Hay que estar loca para enamorarse y más aun para hacerlo de un tío como tú, hay que estar muy ciega para ver tantas cosas y aun así cerrar los ojos y fingir que no pasa nada. Una vez alguien dijo “Estoy tan ciega que solo te veo a ti “y….que razón… Ojala el amor fuese tan perfecto como en las pelis de “chica conoce a chico, chica se enamora, chico la quiere y fueron felices y comieron perdices” un final feliz de esos que tanto nos gustan, pero esto es la vida real y no hay finales felices, solo finales y punto,. Y si este es nuestro final…Parece que esta vez las perdices nos comieron a nosotros.
Y a ti, si te dicen que te quedan 2 meses de vida…¿qué harías? Supongo que correrías a decirle a tu madre que la quieres, a perdonar a ese amigo con el que estás enfadado, le dirías a la persona que quieres que estás jodidamente enamorado de ella, visitarías todos los lugares que siempre has querido pero nunca has ido, no te enfadarías con nadie en esos 2 meses, sonreirías como nunca, buscarías a antiguas amistades olvidadas para decirles que les has querido y les echas de menos, no? Es decir, tu vida cambiaría por completo de cómo es ahora mismo, verdad? Entonces tengo que entender, que no quieres vivir la misma vida que llevas ahora mismo durante dos meses, pero…si durante todo el resto de vida que te quede? Suena irónico, verdad? Vas a estar 10,20,30 años sin decirle a tu madre que es lo que más quieres en la vida? O sin declararte a ese amor que tú consideras imposible? Enfadándote por tonterías, callando lo que sientes por miedo al rechazo? Creo que es hora de entender que hay que vivir como si realmente te quedase un mes de vida, o unas horas, o cinco minutos, porque llegará un día que eso será cierto, y en ese momento te arrepentirás de todo lo que no has hecho, te joderá no visitar París bajo la lluvia, no entregar tu vida a esa persona, te odiarás por cada minuto que has estado enfadado con alguien o con algo. Vuelvo a repetir la pregunta, de verdad crees que merece la pena vivir así durante años? Nunca es tarde para empezar a vivir como realmente querrías vivir esos 2 últimos meses de vida. No crees?
Esto se acaba aquí, has roto un para siempre por la mitad, o tal vez lo estoy rompiendo yo en estos momentos por miedo a que todo termine, que irónico, dejar escapar a alguien por miedo a perderlo…suena ridículo, pero es justo lo que me está pasando, prefiero cerrar la puerta de golpe a que te quedes en medio sin saber si entrar o salir, y que luego te marches sin dar un portazo…sin yo darme cuenta. Pero quiero recordarte que las llaves de la puerta de mi vida están debajo de una maceta, por si algún día decides regresar. Pero por el momento prefiero morirme de golpe ahora mismo, que agonizar luego durante un tiempo. Pero cariño...Olvídame tú; que yo no tengo fuerzas.
Me enamoré de ti sabiendo tus manías, tus rayadas sin motivo los sábados por la noche, las ganas que tienes de discutir. Me enamoré aun sabiendo que no eras bueno para mí, supe desde el principio que me harías daño. Tú también lo sabías, pero seguimos adelante como dos ciegos en mitad de la calle sin perro guía, como el suicida sin un puente, como un trapecista sin cuerda, como un poeta sin su musa. Todo daba igual, saltaría mil veces más por ese puente si eres tu quien me espera bajo. Me enamoré de cada una de tus pecas, del lunar de tu espalda y de la cicatriz de tu pierna derecha. Te quiero con todos tus “peros” te quiero porqué encuentro la respuesta adecuada cada vez que te miro a los ojos, te quiero porqué eres tú y no otro, te quiero por ser diferente y tan igual a la vez. Te quiero y punto, no hacen falta las palabras para explicarlo, nada más hay que ver cómo te miro cuando te alejas o mi sonrisa cuando apareces por la espalda y me abrazas. Te quiero, y quiero estar a tu lado hasta que lluevan pianos, que ojalá…eso no sea nunca.
He puesto punto y final, he roto la página y he quemado el libro, parece que esta vez va enserio lo de cambiar de vida. Quise prometerte la luna pero nunca llegué a alcanzarla, te prometí quererte siempre, pero ese siempre no incluía fallarme a mí para que tú seas feliz. He vuelto a ponerme la primera en la lista de “cosas importantes” me cansé de ser el segundo plato incluso de mi vida. Siempre eras tú primero y el mundo después, pero ahora mismo “yo primero y al mundo que le den” Y si quiero salir y emborracharme; lo haré, y si me caigo me levantaré como siempre y cuando vengan las lagrimas; las ahogaré con whisky barato (ese que escuece en cada herida que has dejado). Y esto no es un final; es un “Nos veremos en otra vida”. Un adiós repleto de odio, reproches y cicatrices. Pero amor… no nos engañemos... no es odio todo lo que reluce. Y sí, entre el amor y el odio hay solo un paso, pero yo, me he quedado en mitad de la calle esperando que algún recuerdo me atropelle.